La Legión Británica y la Batalla de Carabobo

El Francotirador / Venezuela RED Informativa

Legión Británica fue la que sufrió más bajas de oficiales y soldados en la batalla de Carabobo. Fueron militares de altos ideales que ofrendaron sus vidas por la libertad de otros pueblos. Al mando de Simón Bolívar no sólo se dispusieron a liberar a Venezuela, sino a gran parte de un continente.

La Legión Británica abandonó hogares y afectos familiares que dejaron en Escocia, Irlanda y otras Islas Británicas. Muchos no se volverían a ver, solo en la nostalgia o en alguna carta que pudo haber llegado tras las lágrimas. Estos bravos soldados curtidos en la experiencia de grandes batallas, estaban inspirados por los ideales sublimes y magnos de la libertad de los hombres rebeldes y románticos. Sus cuerpos y sus almas quedaron sembrados en el campo de Carabobo, pero también mucho antes en otros campos de batalla.

El Coronel James Rock, nacido en Dublín, Irlanda, perdió en combate uno de sus brazos, pero su determinación lo hizo resistir, y combatir hasta la muerte. Simón Bolívar siempre se sintió orgulloso de la bravura de estos soldados a quienes les asignaba acciones militares que implicaban un gran desafío y temeridad en el fragor de la lucha.

La Legión Británica no pidió nada a cambio en su lucha por la Independencia. Ni territorio, fortuna o poder. Derramó su sangre por liberar a Venezuela del Imperio Español y más allá de la Cordillera de los Andes. Ni siquiera las honrosas recompensas económicas que se dispusieron, posteriormente, para los que lucharon en la batalla de Carabobo, por un extraño e inexplicable azar, no llegó a los soldados sobrevivientes ni a familiares de los héroes muertos de la Legión Británica.

Como diría Pablo Medina, la única deuda pública que nuestra historia no ha honrado en pagar es a los descendientes de aquellos espartanos venidos de tan lejos a ofrendar sus vidas a estas tierras que consideraron parte del paraíso de la creación de Dios, se le ha hecho plena justicia a su memoria. El mismo poeta Lord Byron deseó tomar una fragata y cruzar los mares para estar cerca de la gesta del Libertador Simón Bolívar.

Lo más lamentable es que esta épica memorable se mancha, cuando un aborto monstruoso de Sabaneta de Barinas convierte la patria de Simón Bolívar, en una colonia de una miserable dictadura comunista. Con la consigna absurda del socialismo del siglo XXI. Miles de soldados cubanos llegaron al mando del general Ramiro Valdés a vejar la tierra de nuestros próceres, para destruir la tradición verdaderamente bolivariana de las Fuerzas Armadas Venezolanas, herederas del ejército patriótico de Simón Bolívar. Destruyeron su honor y su divisa y los obligaron a volver sus armas contra el pueblo venezolano. Se les enseñó a torturar y violar sistemáticamente, a pactar y negociar con el narcotráfico y el terrorismo internacional.

El símbolo patrio ahora no es más que una imagen distorsionada por la aberración, donde Simón Bolívar es un segundón al lado de dos traidores emblemáticos, un teniente coronel que lo único que aprendió fue administrar la cantina de un cuartel, y la fofa figura de un chofer que tomaba vacaciones cuando le correspondía trabajar.
Lo asombroso es que, en esta nueva celebración de la batalla de Carabobo del 2021,las Fuerzas Armadas de La dictadura comunista de Cuba, desplazarán el lugar honroso que le corresponde por derecho a la eternidad, a aquellos valientes de la Legión Británica.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

17 + uno =