La MUD remoja sus barbas en Barbados

Pablo Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa

Imitando al Jugador de Fiódor Dostoyevski, quien apostó hasta la ropa interior quedando en cueros, así mismo vemos por las redes sociales, las cabriolas del interino presidente Juan Guaidó, jugando contra toda lógica la carta roja rojita de la negociación en Barbados de forma repetitiva, a sabiendas que así está diseñada por el dueño del Casino que no es otro que el aparato del G2 cubano. Es necesario aclarar que la apuesta a que nos referimos es la segura pérdida en la negociación política en ese paraíso fiscal, que no es negociación sino negocios compartidos, la de los biyuyos, ganar ganar todos, es decir narco régimen y los Muderos.  

El apostador Juan Guaidó interpreta muy mal la categórica declaración de John Bolton: “Las conversaciones en curso entre el Gobierno de Maduro y la oposición en Barbados no son serias y cuanto más continúen, más ventajosas para el líder socialista”. Mientras más claro y contundente es la alerta del jefe del Consejo de Seguridad de EE.UU., el encargado Guaidó opta por enterrar la cabeza en la arena de la Asamblea Nacional como un avestruz.

Ya es común que la estructura MUD, constituida por una legión de intelectuales, periodistas, artistas y vocingleros, manipulen y tergiversen el arte y arma de la negociación con cuentos chuecos e historias falseadas, acerca de situaciones complejas que obligaron a las partes a sentarse en una misma mesa, con previos acuerdos necesarios a fin de crear clima de confianza.  

Suficientes experiencias históricas que ciertamente deben considerarse en situaciones como estas, donde sentarse entre contendientes es lo aconsejable. Pero, señores muderos lo de Barbados es otra cosa. Sentarse en una mesa sin condiciones previas, tal como lo hicieron en República Dominicana y en otros momentos de quiebres, en las cuales llevan casi 20 años velando por sus negocios en nombre del arte de la negociación y dizque, porque así lo exige la comunidad internacional.

Pero, es precisamente ahí, en ese arte donde los fulanos maromeros y trapecistas de la MUD, inician la perversión de la historia, adulterándola con adornos de pintores de brocha gorda para justificar lo injustificable. Argumentan, por ejemplo: “pero si los ingleses y franceses negociaron con Hitler, ¿Cuál es el problema? ¿Bolívar acaso no se reunió con Morillo y hasta durmieron en el mismo cuarto en Santa Ana? Entonces, ¿cómo no vamos a seguir el ejemplo y negociar entre nosotros que somos venezolanos?”.

Respondo a los simplificadores y utilitarios de la historia de Venezuela, que el encuentro en Santa Ana Trujillo se produce porque primero el General Pablo Morillo recibe instrucciones de España se le ordena lograr una tregua con los insurgentes patriotas a la cual responde molesto “están locos, quieren que pase por la humillación de negociar con el enemigo”.

El encuentro además estuvo a punto de fracasar porque el general Morillo, a través de un mensajero recomienda al Libertador retirar el ejército patriota a Cúcuta, a lo que él respondió “Diga usted al general Pablo Morillo de mi parte, que él se retirará a sus posiciones de Cádiz antes que yo a Cúcuta. Dígale usted también, que cuando fugitivo de mi patria, mientras él la estaba oprimiendo a la cabeza de un ejército numeroso, envanecido con sus triunfos, yo, acompañado por unos pocos proscritos, no temí buscarle, y que cuando apenas tenía a mis órdenes unas pocas guerrillas, jamás me retiré, sino disputándole el terreno palmo a palmo, y, por último. que hacerme semejante proposición ahora que cuento con un ejército más disciplinado y numeroso que el suyo, es un insulto que yo devuelvo con el desprecio”. El general Morillo avergonzado viendo el peligro de que fracasara el encuentro ordenado desde España, le echó la culpa al mensajero.

Cuando finalmente Bolívar y Morillo se reúnen en Santa Ana Trujillo el 27 de noviembre de 1820 a fin de regularizar la guerra, el Libertador logra el gran éxito de que España reconozca al Gobierno de la Gran Colombia. Había cruzado Los Andes el 27 de mayo de 1819 y logrado las estratégicas victorias como la del Pantano de Vargas y Boyacá. Firma con Morillo “El armisticio de la guerra”, con duración de seis meses. Pero ya tenía el plan de la Campaña de Carabobo que diseñó el Mariscal Sucre. Morillo premonitorio, escribió después al Rey: “Vencida España en Venezuela, lo será en toda América”.

La ventaja moral estaba del lado del Libertador y de nuestros próceres, en cambio para Morillo que había defendido a la Corona de España frente a las tropas de Napoleón, dejaba a su ejército en terreno movedizo.

No hay paralelismo histórico en el encuentro de Bolívar y Morillo, durmiendo en el mismo techo con el bochornoso viaje de la banda de delincuentes y Muderos. Volando en el mismo avión YV2447, durmiendo en el mismo hotel, donde comen, beben y disfrutan como un solo equipo o una sola banda.

El recorrido de Guaidó que inicialmente era una carrera contra obstáculos, ahora es una carrera contra el tiempo, el Dios Cronos no perdona, los hambrientos y enfermos tampoco. Por ello los negociantes, con el interino Guaidó a la cabeza, deberían poner en Barbados sus barbas en remojo.

Pablo Medina Carrasco
@PABLOMEDINAML

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