La rebelión traicionada

El Francotirador / Venezuela RED Informativa

En América Latina existen tres dictaduras con similitudes heredadas de las dictaduras comunistas tradicionales de la Europa del Este y el Asia, pero con sus particularidades tropicales. La cubana, la nicaragüense y la venezolana. Aunque al principio las tres se presentaron como revoluciones libertarias que se plantearon la liberación de sus pueblos de dictaduras gangsteriles o democracias populistas corrompidas. Es decir, parecían ser revoluciones populares que no pretendían el comunismo como solución a sus problemas heredados del capitalismo a quienes inculpaban del subdesarrollo que padecían, sino la revolución habría de ser una cosa muy distinta que perseguía la transformación social de frágiles instituciones estatales, pero sin un guion definitivamente ideológico o político que la hacía incierta ante la democracia que levitaba como promesa en la ilusión del pueblo.

Al principio, estas revoluciones llegaron a ser tan idílicas que no tenían nada que ver con la leyenda terrible del estalinismo soviético o de la revolución cultural de Mao Tse Tung en china. Es un hecho que la configuración de estas revoluciones fue diseñada con un despliegue propagandístico inusitado, como el caso de la revolución Cubana, a través del cine, las fotografías, los libros testimoniales de su épica, las entrevistas a los líderes revolucionarios que la conducían, pero una vez que los revolucionaron tomaron el poder a la cabeza de Fidel Castro, comenzó a edulcorar sus horrores con las baladas de la nueva trova cubana. La voz de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, cantaban a un paraíso socialista que no existía en la realidad. Fue entonces, cuando la revolución Cubana se convirtió en una balada que todo el mundo cantaba, lloraba y quería repartir su corazón como un pan entre los pobres de la tierra. La juventud quería ser el Che Guevara a través de su foto emblemática que se exhibía como un mártir en los grandes conciertos de rock, pero no como el asesino que había sido.

El socialismo del siglo XXI que inauguró Hugo Chávez a la cabeza de la revolución bolivariana, impulsó el fenómeno en los países de la América Latina, a través de la renta petrolera. Hugo Chávez habría de ser el nuevo mito revolucionario. Entonces, ocurrió uno de los fenómenos más insólitos, Venezuela se convirtió en una colonia de la dictadura de Fidel Castro, la cual debía pagar anualmente, $10.000.000, por ser colonia de una pequeña isla arruinada por una casta de chulos comunistas.

El 11 de Julio de 2021, estalló en Cuba, una rebelión que en 62 años de dictadura no había acontecido. El pueblo cubano se echó a las calles, también el pueblo en el exilio. Por primera vez, los influencer de las redes sociales, se sumaron en jornadas que mantenían caliente la fuerza y el impulso de tan memorable y valiente rebelión.

La gran oportunidad que se presentaba era triangular la rebelión en Cuba, Nicaragua y Venezuela, pero la oposición ambigua de Nicaragua y Venezuela, no se alinearon a ese evento épico y el pueblo cubano ha quedado combatiendo solo en su acción para liberarse de la dictadura comunista que ha heredado la familia de Fidel Castro.

Ahora mismo, los intereses económicos de las empresas panameñas que tienen vínculos comerciales con la dictadura Cubana, conspiran por no darle asilo al influencer más destacado que reside en Panamá: Alain Rodríguez (paparazzi cubano). Quien están acusando como uno de los autores estelares de la rebelión desatada en Cuba, con su emblema: Patria y Vida. En el fondo, la dictadura castrista pretende extraditar a Alain Rodríguez, para juzgarlo y seguramente fusilarlo por traición a la patria.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

trece − 11 =