La VP Harris

Editorial / Venezuela RED Informativa

No demoramos en ver por estos lares a LA VP HARRIS. O se pasea por el parque temático de la inmigración descontrolada venezolana, la “turística”ciudad de Cúcuta; o se deja caer por la mismísima Caracas.

En cualquiera de los dos casos, es bueno decirlo, ella ya se encuentra muy cerquita del sentimiento de muchísimos bolivarianos. Los más de ellos, en secreto, son rabiosos admiradores de su energía y de su culto del “amor por el amor”.

Y, como LA VP HARRIS no es ni prójimo de Donald Trump, ni de ninguna de las chicas Trump, acá, en la Venezuela pre electoral, cuenta con cientos de seguidores.

El único inconveniente todavía por resolver, para que el sueño de muchos se haga realidad, es la separación diplomática que existe entre la administración norteamericana y la venezolana. Caracas y Washington solo se “entienden” a través del portal web de un embajador virtual, que funciona desde Santa Fe de Bogotá. Lo mismo que ocurre con la Habana, que conecta por Georgetown, en Guyana, con los Estados Unidos.

¡Pero, eso son detalles menores! Algo que el cariño sincero y puro puedehacer cambiar…

Tras la gira de regaños/advertencias que llevó a cabo LA VP HARRIS por algunos países de Centroamericana, nada resulta descabellado.

Esta señora, hija de inmigrantes hindúes y descendiente de esclavos que llegaron encadenados a América hace 300 años, piensa, funciona y actúa como una mujer blanca, catira y de ojos azules. ¡Casi, casi tan rubio como Barack Obama!

Muy bien integrada al pedazo del sistema que le interesa defender, dice amar a la migración que, por capas de cebolla, ha formado a ese país. Pero se arranca con una cartilla de “recomendaciones” insulsas y de propuestas idiotas, y aterriza en aquellos países cercanos al suyo, desde donde escapan despavoridos a refugiarse en América, miles de pobres diablos; dando consejos para que aprendamos a aguantar el hambre, las persecuciones y las vejaciones en los nuestros, aun cuando nos encontremos bajo secuestro de gobiernos miserables.

La administración de LA VP HARRIS profesa un culto sagrado por la autodeterminación de los pueblos… y no se mete en asuntos ajenos.

No hay dudas. Las contradicciones y las paradojas cada vez conectan más a la fea Venezuela con la Administración de la “inclusión”; que solo aplica para las diferencias y o preferencias de naturaleza sexual. Es decir, allá, ahora, solo se mueven entre formas…

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