Lino Ferrer: “Venezuela es un original que no tiene copia”

Alfonsina Ríos / Venezuela RED Informativa

La Avenida Boyacá, masivamente conocida por los venezolanos como Cota Mil, en Caracas, que se extiende en sentido centro (oeste) hasta el este, con trece kilómetros a lo largo de los pies del cerro el Ávila, ícono de la ciudad capital, “hermano mayor de todos los caraqueños y guaireños”, bautizado así por el periodista chileno-venezolano Paul Sfeir, precisamente en este mismo portal, en una entrevista para “El personaje de la semana”.

Es uno de los sitios de Venezuela que le agradan a nuestro entrevistado de hoy, “Nací en Caracas, soy amante de esta ciudad, me gusta casi toda. Me encanta  mucho la Cota Mil, la vista de la ciudad es espectacular”, expresa el actor venezolano y tiene mucha razón. En su recuerdo, para las décadas 80-90, el Mirador de La Cota Mil, con vista hacia la urbe caraqueña, era un sitio de entrenamiento, para la práctica del deporte, descanso y de esparcimiento, pero ahora, convertida en una zona de mucha peligrosidad, en una ciudad que se ha vuelto violenta, ya ni transitar en las noches por esa arteria vial se puede.

Los padres del personaje de esta semana, ambos ya fallecidos, también eran venezolanos, su madre una mujer de los llanos, de Zaraza, estado Guárico, tierra abierta y recia como el sol del mediodía y su padre de Los Andes, estado Mérida, una cordillera fría y cerrada, una combinación de pareja interesante, su hijo con un ADN de temple, para enfrentar situaciones difíciles, a la vez con suavidad, así vemos a Lino Ferrer.

Recuerda que tuvo “una infancia ‘entre fuerte y dulce como el guarapo’, pero me enseñó a vivir la vida con valores”, detalló. Fue un muchacho que gustaba de juegos de calle como una “caimanera” de béisbol y echar a navegar barquitos de papel y verlos perderse en las corrientes de los canales, rumbo abajo en los días lluviosos. También le agradaba ir a la escuela: “De verdad sí, mucho, y mi época en la Universidad Central de Venezuela fue maravillosa”.

Nos refiere que salió de la (ex) nación petrolera “en el mes de marzo de 1993… Por oferta de trabajo a Puerto Rico”, viajó a la isla boricua a participar como actor en la telenovela “Tres destinos”, pero nos dice: “Toda mi familia vive en Venezuela”, excepto su hija, quien se halla con él en Miami, estado de Florida, en USA, donde actualmente se encuentran residenciados.

Decidió ser periodista estando en la universidad “en la escuela de artes de la UCV. En ese momento Radio Caracas Televisión (RCTV) me propuso ser animador estelar del programa ‘Fantástico’ y pensé que ser comunicador social me ayudaba más en mi carrera como animador de televisión,Yo soy organizador de certámenes de belleza y premios como el Miami Rife (que duro 13 años)”.

Nuestro personaje tiene una larga historia en la televisión y el teatro como actor, animador, locutor, productor y periodista. En cuestiones de arte dramático ha participado en numerosas novelas “Dame chocolate” (Telemundo 2007, en una participación especial); “Secreto de amor” (estelar / Miami. Fonovideo 1998); “La mujer de mi vida” (estelar 1992-1993) y “Amor de papel” (estelar), entre otras.

Nos cuenta sobre las novelas en las que ha sentido alcanzar la plenitud de sus papeles: “Piero de ‘Cristal’ me dio a conocer; encarnando a Martín Guerra y Martín Paz (gemelos) de ‘Las dos Dianas’ sentí que estaba madurando como actor, fue un gran reto. También podría mencionar mi más reciente trabajo: Florencio en la telenovela ‘Secreto de amor’, muy humano. Me permitió representar diferentes personalidades dentro del personaje”.

Hasta el momento su mayor reto personal ha sido ser padre soltero de quien hoy es una gran dama y excelente ser humano, su hija.

Cuando el cierre de RCTV se hallaba en el exterior. Para él “fue muy doloroso, porque esa empresa me vio crecer profesionalmente. Fue muy fuerte ver cómo nos cerraban el futuro”.

Le preguntamos si le pidieran poner el nombre a una novela venezolana acerca de toda esta situación que atraviesa Venezuela, ¿qué título le pondría? Y dijo que la llamaría “Democracia”, haciendo alusión al anhelo de la mayoría de los venezolanos por alcanzarla.

En cuanto a la migración histórica del venezolano, manifiesta que es una situación “Muy triste, porque no es fácil ver salir a tus hermanos de un país tan rico y próspero como es el nuestro, a pasar trabajo y humillaciones en otras tierras”.

Al respecto le preguntamos si ve alguna salida a la crisis de Venezuela y, nos dijo. “Como dicen por estas calles, caída, mesa limpia y nuevas y transparentes elecciones”.

Sin embargo, en la actualidad le gustaría estar en Mérida, le agrada mucho “toda la región andina, por sus bellezas naturales y su gente, aunque he tenido placer de conocer a casi toda Venezuela: “Es un original que no tiene copia”.

Cuando hablamos de Estados Unidos como país, refiere que en esta gran nación “he vivido muy duro, pero interesante han sido mucho de los retos que he vivido y vencido. Hasta las llaves de la ciudad de Miami me entregaron”.

Y cuando nos referimos a la violencia que se ha desatado a raíz de la muerte de George Floyd, entiende que “En todo gobierno democrático se tiene derecho a manifestar por lo que cada persona considere, es una lucha que tiene mucho tiempo, pero en lo que no estoy de acuerdo es con el vandalismo y los saqueos”.

La pandemia del covid-19 es un tema que no podíamos dejar pasar para conocer la experiencia de Ferrer como ser humano e indagar qué le está dejando, al respecto expresa: “Ha sido una experiencia que nunca me imaginé vivir. Ha sido interesante, una gran prueba de humildad y de aprendizaje, creo que nos hacía falta algo así, para ponernos un poco de freno. He aprendido a ser más humilde, tranquilo, comprensivo, a perdonar, en fin, a renovarme”.

Cuando baje la pandemia, uno de sus proyectos en primer lugar que tiene pensado es “organizar nuestra nueva casa, descansar y luego prepararnos para trabajar”.

Lino Ferrer a lo que más le teme en la vida es “Definitivamente a los aviones, he sentido que se caen”, pero tiene mucha fe en Dios: “Oh, sí claro, y más ahora que me salvó de la muerte, estoy vivo gracias a Dios”.

Confiesa  que es muy llorón “tanto de alegrías como de tristezas y de felicidad. Por cada logro que obtiene mi hija en su vida”.

En tres adjetivos se describe como “Buen hijo, buen hermano y excelente padre… Sí es así. También como trabajador, emprendedor y luchador”.

-Lino, si te invitara a comer, ¿qué sitio escogerías? ¿Y qué comida prefieres?

-Imagínate, a mí me gusta toda la comida, pero en especial la árabe y la peruana, y de la venezolana las sopas. Soy sopero. También me encantan las tortas y el asado negro… comer en El Junquito. De USA no tengo ningún plato en especial”.

Ferrer es privilegiado, tiene talento, no solo como actor, sino por poseer voz para el canto. Participó en la coral de la iglesia de su comunidad y considera que cantar ahí “ha sido una rica experiencia, la pase muy bien, aprendí mucho, pero no tengo ningún plan para cantar”.

En cuanto  a su rol como padre, del cual nos han comentado que ha sido excelente: “¡Guao!, eso ha sido la experiencia más maravillosa que he vivido, con sus altas y pocas bajas, repito ha sido y sigue siendo una maravillosa experiencia. El resultado ha sido mi bella dama, mi niña linda: estudiosa, buena gente… ¡La amo!”.

Con esa hermosa y sentida frase cierra esta amena entrevista el actor venezolano Lino Ferrer.

Actualmente el actor, presentador y periodista venezolano reside en Miami
Su hija es la baza fundamental en la vida
Lino Ferrer está muy orgulloso de su hija

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