Lo sublime de la guerra contra el covid 19

Santos Luzardo / Venezuela RED Informativa

Muchas personas temen las guerras porque, sin duda, son devastadoras y tan atroces como su evolución pueda incitar a las partes en conflicto.

Hollywood ha ayudado con sus producciones cinematográficas a inculcar ese temor con fundamentos ciertos, sin embargo, la evolución tecnológica y optimización de empleo de medios para oponer al enemigo han cambiado tanto que pueden desdibujar el dantesco escenario de las guerras conocidas hasta ahora.

Lo sublime de las guerras está en emplear medios capaces de derrotar al mal, conducta dañosa que no admite prueba en contrario porque el mal está bien catalogado como actos contra principios y valores de aceptación universal, por lo que constituyen bienes protegidos por las legislaciones del mundo, como la vida, la libertad, el territorio de los países, la propiedad privada, la salud pública, etc. Esta necesaria tutela es posible gracias al imperio de la ley que sostiene la fuerza, por lo que todos los Estados la poseen según sus posibilidades y exhiben según sus conveniencias.

Los tiempos que vivimos han definido dos partes en conflicto, como es obvio, para que se produzca una guerra, esas partes son los EE.UU. y sus aliados llamados capitalistas, imperio, infieles, explotadores, liberales, etc. y China con sus viejos aliados conocidos como el comunismo tiránico y los nuevos aliados como son el fundamentalismo islámico (terrorismo) y el crimen internacional organizado (çárteles del tráfico de drogas, grupos irregulares y crímenes comunes etc.).

Toda guerra se produce porque un bando quiere imponer su voluntad de dominio al otro, por lo que antes de producirse los hechos bélicos se desarrolla la escalada del conflicto hasta que estalla la guerra.

La diplomacia ha encontrado un negocio lucrativo en participar como buenos oficiantes, mediadores, aliados, etc, para evitar las guerras, pero estamos en las puertas de lo que podemos llamar la tercera guerra mundial, entre el comunismo perverso y tiránico contra el mundo libre, por el control económico financiero del mundo, que en esencia siempre ha sido el mismo motivo.

EE.UU. realiza una acción financiera contra el gobierno genocida chino por sus incumplimientos y acciones tramposas en la economía mundial de occidente y China responde con el Covid 19, que no solo preparó en sus laboratorios de Wuhan, sino que probó con su propia población y después lo disparó al mundo de sus enemigos comerciales, para lo cual también emplean controles y manipulaciones con tecnología 5G, otra de las pretendidas armas de dominio colectivo y mundial. Además engañó con el protocolo de tratamiento a seguir y con una estrategia propagandística hizo enclaustrar al mundo por miedo y confusión porque moría mucha gente sin conocer el tratamiento curativo, produciendo un debilitamiento severo en las economías occidentales y un fortalecimiento de la propia China al adquirir a bajos costos diferentes medios de producción y acciones financieras.

Los tiranos chinos han realizado un acto alevoso de guerra contra el mundo libre y condujeron de exprofeso ante sus enemigos un protocolo curativo falso con un diagnóstico de neumonía viral atípica equivocado y un método curativo que proscribe la prescripción de antiinflamatorios y anticuagulantes cuando el diagnóstico verdadero es una trombosis alveolar con inflamación y hemorragias generalizadas, como consecuencia de una coagulación intravascular diseminada (CID), como respuesta inmunológica del organismo.

Todo esto producto de un virus mutado a propósito para producir una altísima virulencia o transmisibilidad, lo que colapsaría a los centros asistenciales, que sumado al equivocado diagnóstico y tratamiento produciría una alta tasa de mortalidad.

Como consecuencia de esta situación, una llamada pandemia originó un nuevo cisma en la humanidad con resultados alarmantes en pérdidas de vidas, materiales y descalabro del sistema financiero occidental por vivir tiempos de globalización y multivariedad de medios de comunicación masivo.

Ese es el mal expuesto ante el mundo y contra el mundo libre anticomunista, necesario es asumir la guerra y atacar con la fuerza que demanda tan alevosa acción.

El gobierno de China y sus aliados ya señalados pretenden dominar para controlar el mundo occidental, por lo que debemos asumir la guerra y derrotar al enemigo en los términos que sea conveniente.

Las acciones deben realizarse con urgencia desde el boicot comercial contra los productos chinos, las acciones jurisdiccionales de exigencias de reparación de daños y perjuicios con resarcimiento y demás acciones derivadas del hecho punible hasta las acciones bélicas, de ser necesarias, como manera de garantizar el imperio de la ley y la tutela de los más nobles bienes jurídicos de la humanidad.

Que nadie se permita asombrarse frente a la verdad insoslayable que los hechos denuncian y que el mundo sufre como víctima del desafuero criminal de los tiranos comunistas en guerra contra el mundo.

De la Orden de los Caballeros de Fénix

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