“Los demagogos han vuelto a ganar, y por partida doble”

Santos Luzardo / Venezuela RED Informativa

El Libertador llamaba demagogos a los políticos y la expresión anotada como título fue atribuida a Su Excelencia, una vez que conoció la decisión del Congreso Constituyente de Colombia, denominado admirable por él al instalarlo el 20 de enero de 1830, cuando nombran como presidente de Colombia a Joaquín Mosquera. 

La expresión surge por ese acuerdo de nombramiento por unanimidad entre amigos y enemigos, conservadores y liberales, como ha ocurrido en nuestros tiempos de aciagos y traicioneros negociados oscuros de los demagogos de ahora.

La gente poco instruida necesitada de resoluciones a sus demandas y problemas, pero que no los asumen porque todos están indebidamente convencidos por engaños que la clase política debe gobernar y resolver, quienes nunca han resuelto nada más que sus necesidades entre las que se cuentan sus infames vicios.

Los diputados que se suponían de parte de El Libertador le dicen que el acuerdo fue para salvar la República, por lo que Bolívar luego dijo: “Ningún congreso salvó jamás una república”. Qué casualidad, diría un observador casual, pasó igual que ahora. Por referir el último Parlamento como ejemplo, en cinco años no hizo nada más que sus negocios y lo más triste es que muchos pobres ciudadanos dicen que sí hicieron y cuentan proezas heroicas. El pueblo los llevó al Parlamento para que sacaran a Maduro, no más, pero tampoco menos. Los diputados ¿no podían imponer su doble nacionalidad o su fraude electoral? No. Lo que se les ocurrió fue abandono del cargo y el muy manganzón no sale de Miraflores. Muchos decimos frente a la barbarie: “Ave María Purísima…”.

Creo que como fue antes es ahora con los demagogos y por lo que cayeron las repúblicas cayó esta última y seguirán cayendo mientras sigan creyendo en que los demagogos tienen licencia o pedigree o son los ungidos para gobernar a pesar de 200 años de desafueros y desgracias de su exclusiva autoría.

Muchos dicen que no hay opción por su poca imaginación y compromiso, por lo que seguiremos en manos de políticos y se repetirá lo del mismo musiú con diferente cachimbo, si es que Cuba lo permite.

Su Excelencia el General Bolívar terminó su discurso ante el Congreso de Angostura el 15 de febrero de 1819 diciendo: “Señores empezad vuestras funciones yo he terminado las mías”.

Después de 202 años, los diputados no comienzan sus funciones ni porque recibieron el testigo de manos del propio Libertador. 

Siguen según manda no sé qué clase de código satánico contra el pueblo que les donó el poder.

Después de tantos años de licencia para abusar y enriquecerse tan groseramente, los militares, que son realmente el fiel y garantía de la justicia republicana, sucumbieron.

Al día de hoy nos queda el gran pacto nacional por la rebatiña: políticos, militares, policías, operadores de justicia y hasta el gato que tenga cómo.

Nada ha ocurrido que no dijera, advirtiera o pronosticara El Libertador. 

De la Orden de los Caballeros de Fénix

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