Maduro no frena la represión contra la prensa

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa

Hace pocos días fue embargado el diario El Nacional, por órdenes del Tribunal Supremo de Justicia, luego de que Diosdado Cabello le ganara al medio de comunicación, una demanda judicial “por daños morales contra su persona”. Autoridades militares tomaron la sede del periódico y desalojaron a los trabajadores que se encontraban en el edificio, donde funcionaba la rotativa.

Este hecho no sorprende a los venezolanos, es costumbre en el país; la pelea de los chavistas contra los medios de comunicación y los periodistas, es de larga data.

Desde que el chavismo comenzó a gobernar a Venezuela, su líder máximo inició un evidente arrinconamiento contra medios y periodistas.

Aló Presidente fue entonces el programa radial, que la emisora del estado transmitía, todas las horas que decidiera el señor Hugo Chávez.

A este espacio de radio, el régimen le sumó un programa televisivo llamado “De Frente con el Presidente”, transmitido por la principal televisora del Estado.

El Correo del Orinoco, también fue lanzado como diario impreso por el oficialismo y junto a este medio, aproximadamente una decena de tabloides, entre los que se cuentan el diario Vea y Ciudad Caracas, entre otros.

Con este bombardeo mediático no se bastaba el régimen, el expresidente Chávez se encadenaba noche y día, de forma obligatoria para transmitir permanentemente propaganda a favor de su causa política.

Las ofensas y el irrespeto del exjefe de estado venezolano, en las ruedas de prensa eran frecuentes contra los reporteros, que acudían a las coberturas informativas.

La agresión no fue sólo contra los periodistas, sino contra representantes de la iglesia, empresarios y hasta intelectuales. Un caso emblemático ocurrió con el escritor Mario Vargas Llosa, a quien Chávez le llamó públicamente “analfabeta”.

El comunicólogo Antonio Pascuali emplazó al régimen públicamente, en la consideración de que “eso de infectarle la mente al ciudadano con un bombardeo noche y día para atormentarle la conciencia, hasta la saciedad no es nuevo en la historia, se lo copiaron del comunismo de la Unión Soviética”.

Este experto de las comunicaciones, que fue incluso representante de la Unesco en materia comunicacional, sostuvo que “Chávez ha sido el Presidente con más cadenas de radio y televisión en la historia mundial”.

En muy poco tiempo el régimen procuró la quiebra de empresas de la comunicación, mandando al desempleo a cientos de trabajadores y de periodistas.

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa en Venezuela (Sntp) da registro del cierre de más de 60 medios de comunicación (46 emisoras de radio y 3 canales de televisión). Se destaca un promedio de 80 periódicos desaparecidos.

La confrontación del régimen hacia los medios, alcanzó su máxima expresión con el cierre de la televisora RCTV en el año 2007, a propósito de que el canal tenía un arrase popular de más de 12 millones de televidentes.

En Venezuela se produjo incluso el llamado “radiocidio” que implicó la salida del aire de 34 emisoras de radio.
De forma recurrente, Chávez amenazaba a los dueños de las televisoras con retirarles la licencia de transmisión, si se desviaban de su “tendencia revolucionaria”. Para él la crítica siempre era fascismo o discurso representativo del imperialismo norteamericano.

El régimen ha usado como estrategia el bloqueo de señales internacionales, el cese de las concesiones al espectro radioeléctrico, las restricciones para el acceso al papel, necesario para los impresos e incluso el chantaje para la compra de medios.

Cuando Maduro llega al poder ya la prensa es cosa controlada, cientos de periodistas se han ido del país y los que se han quedado, viven el terror de la censura, el miedo, la amenaza y la persecución.

Las acciones no cesan contra los medios, incluso, los canales extranjeros han sido censurados, por ejemplo, NTN24 fue sacada del aire e incluso la cadena CNN salió de la parrilla en Venezuela.

Recientemente ha habido algunos casos de encarcelamiento de algunos de ellos, como Alberto Cabrera y Antonio Medina, quienes fueron apresados el 26 de julio de 2017 con cargos de rebelión militar.

Venezuela se ha convertido en el tercer país de América Latina con mayores dificultades, en materia de garantías para el ejercicio del periodismo, superando a México y a Cuba, según el último ranking de libertad de prensa mundial de Reporteros Sin Fronteras.

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