¡Nada más!

Editorial / Venezuela RED Informativa

La verbena que se lleva a cabo en México entre el gobierno y la oposición, resulta que es y será, NADA MÁS, que una simple actividad de mala muerte, con estrictos fines de lucro.

Pro fondos del grupo de empresas y corporaciones que las medidas de Donald Trump buscaron apartar de los bolsillos de chavistas y asociados por más de 3 años, tiene poco de NADA MÁS que mostrar. A menos, claro está, que le pegues como fines adicionales que dicha charada aporte alguna utilidad residual como obituario de las políticas de Joe Biden para nuestro hemisferio, y un ambiguo catálogo de los logros de su “exitoso” embajador virtual para Venezuela, con sede web en la ciudad de Santa Fe de Bogotá.

Es decir, la mentira de un esfuerzo con el objetivo de poder exhibir ante cualquier estúpido que se lo crea, un logro imaginario de la diplomacia norteamericana, en plena era de la inclusión de género auspiciada desde la Casa Blanca.
Eso es todo, y ¡NADA MÁS!

Piense. Cuando usted vea empachangados en esos templetes a personajes de la calaña de Stalin, Blyde, Nicolasito y al doctor Rodríguez, no espere que de ahí pueda salir algo bueno. Ese relajo es lo más parecido al encuentro aquel de representantes de las familias de la MAFIA y del mundo del crimen, extraído de una de las más famosas escenas de la película «El Padrino».

No dé crédito a Noruega ni a los noruegos. No se engañe. Voltee la vista hacia Colombia y observe cuál fue el verdadero “logro” que alcanzó el presidente Santos; y convénzase usted mismo sobre lo que realmente “eso” fue: ¡NADA!

Tampoco se crea que López Obrador lo está haciendo de gratis; ni por su “profunda” vocación como demócrata. Él también está en la fila para recibir su pedazo de torta, se trata, al final, de otro maleante más de la izquierda.

Mucho menos piense bien del Reino de España, que funciona como “buen componedor” entre las partes de ese relajo. Desde su Alteza Real hasta el último de los funcionarios enchufados de La Moncloa, hay fortísimos indicios que permiten pensar que todos ellos son hampones de cuello blanco. Delincuentes que usan pantalones “pitillo” y que se mantienen a la espera de cerrar, tranquila y legalmente, muchos negocios ya en marcha, que llevan tiempo andando con el chavismo en Venezuela.

Pregúntese más bien, por qué nadie de la Resistencia venezolana ha sido invitado, ni mucho menos consultado, sobre las formas y el fondo de toda esta mamaderita de gallo que tienen montada en México.

Simple: hay muchísima gente, dentro y fuera de nuestro país que no se presta para “eso”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

20 − trece =