No hay nada oculto entre cielo y tierra para las agencias de inteligencia del mundo civilizado

Mascarita / Venezuela RED Informativa

Acá, adentro, en Venezuela nos dejaron a todos en pantaletas. Ya no hay nada que ocultar. Ya queda muy poco que mostrar… “Buenos” y malos tienen destapado el juego político.

Acaso, a ratos, se hacen los pendejos porque no les toca el turno de “mover”. Entonces sacan un par de zoqueteadas del sombrero, y crean una alteración artificial. ¡Como para que creamos!

Mientras el país completo se desliza nuevamente a su espantoso siglo XIX. Otra vez, solo “lo político” ocupa algún interés, mientras que lo poco que queda en pie, se desploma…

¡Ya saben! Acá no hay otro problema que no sea Juan Guaidó. Las declaraciones de Vecchio. Las opiniones de Stalin. Y los comentarios de cualquier otra pulga del circo que lleva la temporada este año de hacer oposición, a la porquería del siglo XXI.

La producción petrolera y no petrolera, va viento en popa. La dolarización de la economía ha resultado un éxito rotundo. La maquinaria de la producción doméstica se recupera, y el consumo crece. Todo se exponencia, gracias a las remesas de los que envían el sudor de sus lomos, a aquellos que nos quedamos acá haciéndoles el “quite”. Cuidando a los viejitos. A los chamos y a las mascotas…

Los precios, el dólar, el empleo, TODO en franca recuperación. Los servicios “públicos” han alcanzado estándares europeos. Nuestra gente NO está huyendo despavorida perseguida por el chavismo de los últimos días, la mala suerte y el caos de un país que se está descosiendo por sus cuatro costados… ¡Todo está bien!

Treinta y dos millones de imbéciles solo esperamos los resultados de los arreglos de Barbados. Y así, conectarnos con la realidad de vivir en la Venezuela de mediados de Julio del 2019. Todos sentados pegados al televisor, viendo las novelas de siempre por Venevisión. Las mismas estupideces de día a día por Globovisión. Mientras la gente de verdad verdad, trata de sobrevivir de las ínfimas calamidades que significa estar en Venezuela. Ya esto se parece al cuento del Gallo Pelón. ¡Un logro!

Si la franquicia de la Oposición MUD junto con sus socios del gobierno ilegitimo de Venezuela, tenían como objetivo crear un clima artificial de “normalidad / país”, consiguieron su objetivo. ¡Acá, en Venezuela, hoy por hoy, NO pasa nada!

Para la comunidad internacional que nos observa, NO nos estamos muriendo de mengua. Ni llevamos al menos un par de años usando la misma ropita. Calzando los mismos zapatos gastados y llenos de huecos. Comiendo menos carne y cualquier otro tipo de proteína. No tenemos de donde sacar los reales para pagar la inscripción de los chamos para el año escolar que viene. Ni para comprar las gotas de los ojos para los viejitos. Ni pagar el más simple tratamiento para una molestia estomacal. Para la comunidad internacional preocupada por la “crisis política” venezolana, el gobierno NO está incluyendo en sus cajas CLAP la comida donada por el mundo libre, con sello USAID, en forma de espaguetis y granos.

Un esfuerzo de sincronización logrado por ambas bandas de hampones dedicadas al logro o a la preservación de la explotación del Burdel Venezuela, ha desconectado de la realidad a lo que ocurre Adentro, con lo que se quiere hacer ver que pasa afuera.

La base de opinión tanto yanqui como europea, han de ésta hasta la coronilla de este “remoto” rincón del Norte de la América del Sur. Quizás por eso, Europa, obliga a las “partes” para que “arreglen” su peo… ¡Como si fuera así de fácil! No hay duda alguna. Ya está entubada la cosa. A la civilizada. A la electoral será la “solución”. ¡Qué bueno!

Sin “cuenta de cuerpos”, “este paquete” no pasa de ser una trifulca más de barrio, en un país bananero… que alguna vez produjo y exportó mucho petróleo. Pero, si “metes en el microscopio” el asunto. Si alguien se toma la molestia de decir las cosas como son. La realidad tremenda como tal y como es, NO como un puñado de malviviente quieren hacer creer, vemos la sopa de bichos, gérmenes e infecciones nadando en nuestro país.

Microorganismos contaminantes del mundo postmoderno, que cohabitan sabrosos y por su cuenta en un país que es ya solo una guarida…

Narcotráfico. Guerrilla trasnochada. Foro de San Pablo. Fundamentalismo Árabe. Células vivas y activas de grupos y grupetes dedicados al terror como negocio institucional. Y varios etcéteras más. Todos ellos acogidos, protegidos, mantenidos y cuidados por una banda sin forma de individuos que insisten en llamarse a sí mismos “gobierno de Venezuela”. Y ellos, allá, Afuera, lo saben. No hay nada oculto entre cielo y tierra para las agencias de inteligencia del mundo civilizado actual…

Señores: ¡Están jugando con fuego! Qué pena, “esas” alimañas no salen nunca de sus covachas por votos. ¡Ni redadas!

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