Oro

Editorial / Venezuela RED Informativa

El poder político se ejerce, no se usa para jugar a los carritos y robarle el dinero y la fe a la gente.

La decisión de los ingleses en mantener “congeladas” las 30 toneladas del oro bancario a la custodia del Banco de Inglaterra, propiedad de la República de Venezuela, dice mucho.

Lo que originalmente le fuera asignado para su manejo al gobierno de la transición, hoy se queda a la custodia del Reino Unido. No hay Guaidó ni eurodiputado, ni muñeco con cabeza de la cuarta haciéndole de banqueros, que pueda también echarle mano a esos fondos que pertenecen a todos los venezolanos. ¡Mil gracias!

Ya hemos visto que ni con los enormes recursos con que se “cuenta” provenientes de las operaciones de CITGO, ni con las transferencias unilaterales del Mundo Libre, les da la cabeza para dotar y armar una poderosa acción que inicie la recuperación del país, en manos de estos otros delincuentes.

Con el oro de la Nación tampoco harán otra cosa que no sea convertirlo en depósitos personales, apartamentos y chalets en la complaciente Europa.

Se nota el largo brazo de la influencia de la Oficina Oval sobre el gobierno de sus primos de ultramar. ¡Quién puede lo más, también puede lo menos!

Ya los payasos y títeres del teatrino MUD son incapaces de hacer control de daños sobre la realidad. La función está que se termina. Acá pueden aún hacer el intento. La desgracia colectiva de todo nuestro pueblo es tan grande que nos hemos acostumbrado a creer en todos ellos.

Pero hemos aprendido: no todo lo que brilla es ORO.

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