Perú horrorizado por macabro crimen de jóvenes descuartizados por venezolano

Trinidad Martel / Venezuela RED Informativa

En la noche del domingo 8 de septiembre aconteció un espantoso crimen en Lima, Perú, que hasta la fecha ha conmocionado a ese país y a los medios de comunicación. El venezolano Rubén Matamoros Delgado (22) y el peruano Jafet Caleb Torrico Jara (24) fueron asesinados y descuartizados en San Martín de Porres. Ellos habrían tenido una muy cercana amistad, según revelan imágenes mostradas por diversos medios de comunicación en Perú. Ambos jóvenes solían frecuentar una discoteca en Independencia (Lima), en donde la pasaban muy bien y se tomaban fotos con diversas personas, indicaron trabajadores de ese local al noticiero de Latina.

El vínculo entre ambas víctimas -cuyos restos cercenados fueron encontrados el lunes 9 de septiembre en tres puntos distintos de Lima, en San Martín de Porres y el Rímac- fue un aspecto clave para que los agentes de la Policía Nacional determinaran el móvil del crimen.

Los descuartizamientos se habrían producido durante la noche del domingo 8 de septiembre en la habitación 507 del segundo piso del hostal Señor de Sipán, en San Martín de Porres.

El Poder Judicial dictó detención preliminar al venezolano Alexander Salazar Álvarez, cuartelero del hospedaje Señor de Sipán, al estar presuntamente implicado en el crimen de Jafet Torrico Jara y Rubén Matamoros.

Rubén Mauricio Matamoros Delgado, de 22 años (natural del estado Aragua), venezolano descuartizado, había sido deportado con 42 venezolanos el 10 de mayo y volvió entrar clandestinamente por Zarumilla.

Según fuentes de la Superintendencia Nacional de Migraciones, Matamoros no pasó por un puesto de control la primera vez que entró al país, por lo que fue expulsado e impedido de ingresar por cinco años a Perú. Todos los deportados habían falseado información en sus trámites de ingreso y estadía, u ocultado sus antecedentes policiales por diversos delitos en Venezuela.

Óscar Pérez, presidente de la ONG Unión Venezolana en Perú, señaló que hace tres semanas viene recibiendo información sobre lo peligroso que se ha vuelto Lima norte a causa de malos ciudadanos venezolanos.

Migraciones comunicó que desde 2017 se han expulsado a 2.750 extranjeros, de los cuales 328 son venezolanos, bajo el Plan Migración Segura 2019. Para la PNP (Policía Nacional Peruana) y la psicóloga forense Gabriela Coros, del círculo de estudios de criminalística y criminología de la Universidad de Lima, los autores habrían querido hacer visible el crimen, lo cual podría atribuirse a una guerra de mafias.

Esto es lo que se sabe hasta el momento del caso, que ha causado conmoción en la capital de Perú por los macabros hallazgos: El primero ocurrió durante la madrugada en el local donde funcionaba el terminal terrestre de Fiori. Indigentes que pernoctan allí aseguraron que dos sujetos bajaron de un auto y arrastraron dos bolsas de plástico hasta el sótano y el primer nivel del local, quienes huyeron al notar que había personas en el lugar. Minutos después, los mismos sujetos regresaron con la intención de incinerar lo que habían llevado, pero esta vez los indigentes los echaron a pedradas. Personal del serenazgo de San Martín de Porres y la policía constataron que las bolsas contenían dos torsos. Por la mañana del lunes 9 de septiembre, en otro punto de San Martín de Porres, al lado de un colegio inicial (pre-escolar), una mujer identificada como Marjora Jo se topó con una bolsa grande de rafia y otras seis de plástico. Según dijo, al abrir la de rafia vio una pierna y gritó del susto.

Peritos de Criminalística confirmaron que, además de la pierna, los otros paquetes contenían dos brazos de dos personas distintas. También, toallas ensangrentadas del hostal Señor de Sipán, prendas de vestir, preservativos, una botella de ron, una tijera, colillas de cigarros y una boleta electrónica correspondiente a compras hechas el sábado 8 de setiembre en una botica.

Otras extremidades

Casi al mediodía, en la calle Fausto Castañeta, a un lado de la Plaza de Acho, en el Rímac, la estudiante Ana Inocente alertó a una patrulla de la presencia de una maleta negra en cuyo interior se podía ver una sábana con rastros de sangre. Peritos que trabajaban en los hallazgos de San Martín de Porres corroboraron que en la maleta había tres piernas y dos brazos dentro de bolsas de plástico. Se trataba de las extremidades que faltaban a los dos cuerpos hallados antes. Al cierre de esta nota, la policía aún no encontraba las cabezas. (sábado 14 de septiembre).

Víctimas

A través de las huellas se determinó que una de las extremidades encontradas al lado del colegio inicial correspondía a Jafet Caleb Torrico Jara (24). Él nació en Ica y su domicilio está ubicado en el distrito de Santa Rosa. Él habría trabajado en una empresa de transporte interprovincial.

Hasta el martes 10 de septiembre, el sistema biométrico del Reniec no registraba las huellas de la otra extremidad (que tiene dos tatuajes). Recién el viernes 13 de septiembre se identificó la segunda víctima y constataron que era de Rubén Matamoros Delgado, el joven venezolano de 22 años. De acuerdo con fuentes policiales, sus restos fueron reconocidos por sus familiares en la morgue de Lima por los tatuajes que tenía en los brazos.

Hipótesis

Según las investigaciones de la Dirincri, ambos habrían sido asesinados en el baño de la habitación 507 del hospedaje Señor de Sipán, ubicado en SMP (San Martín de Porres). El administrador del local, Javier Navarro, indicó que los cuartos del quinto piso estaban ocupados por ciudadanos venezolanos desde hace casi dos meses. De acuerdo con la salvaje modalidad del crimen, una de las primeras hipótesis apunta a un ajuste de cuentas relacionado con dinero procedente del tráfico de drogas.

Al menos seis personas, peruanos y venezolanos, han sido interrogadas en la sede de la Dirincri como parte de las investigaciones. Las pruebas de luminol arrojaron positivo en la ducha, el lavadero y el pasillo de la habitación 507. De allí los peritos sacaron sábanas, toallas, almohadas y polos manchados de sangre. Las cámaras de seguridad de una de las calles del distrito de San Martín de Porres captaron el supuesto vehículo en donde habrían transportado los cadáveres cercenados que fueron hallados el lunes 9 de septiembre en diferentes puntos de Lima. Al menos dos sujetos sacan unos enormes sacos del mencionado Hotel y los colocan en la parte trasera de un auto taxi color blanco. Ellos están acompañados por una mujer que, al parecer, sería quien les da las instrucciones. Hugo Viggio (80), tío de Caleb Torrico, contó el viernes 13 de septiembre a El Comercio que su sobrino era una persona tranquila y miembro de una congregación religiosa. Indicó que la víctima tenía cinco hermanos y que sus padres son personas de bajos recursos. Su padre es pastor de una iglesia.

Julio Chávez Chong, alcalde de San Martín de Porres (Lima), anunció el viernes 13 de septiembre que el municipio suspenderá por 30 días las licencias de los comercios en la zona en donde se produjo el espantoso crimen de Jafet Torrico Jara y Rubén Matamoros Delgado.

Los policías de la División de Investigación de Homicidios trabajan arduamente en la búsqueda de mayores evidencias para capturar a las personas que asesinaron y cercenaron los cuerpos del venezolano Rubén Matamoros Delgado y el peruano Jafet Torrico Jara.

Hasta el momento, el único detenido es el extranjero Alexander Salazar, quien el día de los hechos trabajó como recepcionista del hospedaje y habría manipulado la cámara de seguridad para que no registrara el momento en que los asesinos retiran del local los paquetes que contenían las partes cercenadas de las víctimas. Él trabajaba de 9 p.m. a 9 a.m. en dicho hospedaje.

Su hermana, Odalys Salazar lo relevaba en el turno de la mañana. Ella ha declarado a la policía que en el quinto piso, donde se ejecutaron los asesinatos, se hospedaban en distintas habitaciones los venezolanos William Rondón, Bárbara López, conocida como “Michel”, y una joven que se hacía llamar Bárbara, quien se dedicaría a la prostitución.

Danny Humpire, gerente de Peritajes del Ministerio Público, precisó a los medios de comunicación en Lima que gracias a un software –que solo utilizan la policía y la fiscalía– se pudieron recuperar las imágenes que fueron borradas de la cámara de seguridad del hospedaje. “Los rostros han estado más borrosos y hemos logrado darle mayor nitidez”, explicó el especialista, quien en ocasiones anteriores, con este sistema, ha llegado a capturar a asesinos y asaltantes.

A Matamoros y a Torrico los habrían matado a cuchillazos. Al cierre de esta nota, sus cabezas no habían sido encontradas. Los padres del joven venezolano viven en el Perú y reconocieron partes de su cuerpo en la Morgue de Lima. Esto debido a sus tres tatuajes, uno de los cuales era su apellido.

En 2016, él publicó en Facebook una aterradora fotografía compuesta por dos pistolas, cacerinas y varias balas con las cuales escribió: “Te amo”. La imagen estaba acompañada por un papel que decía: “Si te portas mal, todas (las balas) serán para ti”. El venezolano Alexander Salazar fue trasladado al Módulo de Justicia Sede Condevilla como parte de las diligencias, allí pasó por el control de identidad.

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