“Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza”

Santos Luzardo / Venezuela RED Informativa

La vigencia de El Libertador no termina mientras no termine la tiranía, porque su corazón era del tamaño de Venezuela y su gloria nacida del heroísmo.

“… y por el vicio se nos ha degradado más bien que por la superstición. La esclavitud es la hija de las tinieblas; un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga, abusan de la credulidad y de la inexperiencia de hombres ajenos a todo conocimiento político, económico o civil; adoptan como realidades lo que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad; la traición por el patriotismo; la venganza por la justicia. Semejante a un robusto ciego que, instigado por el sentimiento de sus fuerzas, marcha con la seguridad del hombre más perspicaz, y dando en todos los escollos no puede rectificar sus pasos. Un pueblo pervertido si alcanza su libertad, muy pronto vuelve a perderla; porque en vano se esforzarán en mostrarle que la felicidad consiste en la práctica de la virtud. Qué el imperio de las leyes es más poderoso que el de los tiranos, porque son más inflexibles, y todo debe someterse a su benéfico rigor; que las buenas costumbres y no la fuerza, son las columnas de las leyes; que el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la libertad”.

Ese es un extracto de su lección de política, contenida en su discurso ante el Congreso de Angostura en su aspiración de inspirar políticos decentes y nobles.

Sin embargo, hoy aún pretenden echar a la calle al pueblo en minusvalía, aterrado por la opresión y en inanición para que les consigan el poder a quienes ofrecen hacer las cosas bien, como la han hecho hasta ahora, pero ¿quién paga por los muertos, heridos y presos? ¿Alguien responderá por las víctimas del último llamado a la calle?

También aúpan a una FFAA a que cumpla con su juramento, desconociendo que esa institución fue acabada, que los ínfimos honorables que puedan quedar en sus filas están vigilados y neutralizados.

Es evidente que muchos políticos están desvinculados de la realidad de Venezuela o desinteresados en conocerla, porque le siguen haciendo el juego político a una organización internacional del crimen bien orquestada por los tiranos del comunismo mundial. Siguen brindando apoyo al régimen reconociéndoles un estatus que no tienen o con otras arteras e insólitas acciones.

La acción goebbelsiana, como conducta procaz. Mentir como estilo de política, como señaló El Libertador, es una de las maneras de someter la voluntad de un pueblo.

La pandemia es cierta, pero jamás como fenómeno natural de peligrosidad excepcional, sino de manejo criminal con el uso de la propaganda como guerra psicológica. Es una acción belicista atroz por despiadada de los tiranos chinos que no incluye ni dañan a sus acólitos esclavos, por lo que en Venezuela es una mentira más para ocultar la perfidia, la ineptitud y maldad de los criminales, pero no es el pueblo quien puede con esta barbarie, aunque debe protestar y desobedecer y salir a la calle por la libertad, pero sin enfrentamientos en desventaja contra los tiranos, nunca más porque le interese a un político para sus fines. Si alguien ha de morir que sea por su decisión y valentía. Necesitamos la fuerza de la coalición internacional.

La diáspora debe organizarse y actuar para hacerle saber al mundo que lo ocurrido en Venezuela creará un cisma en la historia y será el epicentro de acontecimientos gravísimos de interés mundial, por lo que urge liberar a este país para permitir que esté del lado del bien y nunca más con el eje del mal.

Más podremos con auspiciar y solicitar el apoyo internacional que caer en la trampa de gestas libertarias con las manos vacías y el corazón lleno de las ilusiones que crea la mentira.

De la Orden de los Caballeros de Fénix

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