Progres

Editorial / Venezuela RED Informativa

Es que los “PROGRES” del mundo tienen muchos motivos para celebrar. Así pues, para todos aquellos que no creen en la peste china, ni en las vacunas, ni en la calidad de los laboratorios de los distintos países que las han desarrollado…

Lo mismo que para aquellos otros a quienes les fascina ver como diputados y senadores al Congreso colombiano a muchos sanguinarios criminales “desmovilizados” de las guerrillas de ese país…

O para quienes creen de “buena fe” en la impecable trayectoria como luchador social de Nicolás Maduro, desde los túneles del Metro de Caracas hasta la silla presidencial en Miraflores. O en la “pureza” ideológica de Fredy Bernal, tras su ascenso desde policía a sueldo de Carlos Andrés Pérez, en funciones diplomáticas en la Nicaragua de Violeta de Chamorro, hasta el “protectorado” consular del Estado Táchira, a cuenta de la revolución bolivariana…

Para tantos y tantos otros que creen que lo que más le conveniente al mundo es eso de andar incendiando ciudades como Santiago de Chile. O arrasando medio centro de la ciudad de Denver, o acabando con todo a través de las calles de Atlanta para vengar la muerte de un “hermano” afroamericano golpeado hasta la muerte por un policía blanco. Para todos ellos, ¡tengan mucha fe!…

El mundo de la porquería que ellos entienden como su “Mundo Feliz”, ya se está cocinando. Y para ser aún más optimistas: en las estufas de las elegantes cocinas de la Casa Blanca.

Finalmente la hija de un Pantera Negra, con un prontuario marxista leninista más largo que la Muralla China, puso su apellido en la segunda firma de la empresa que controla a la Ciudad de Washington, y a una buena parte del mundo.

¡La señora Kamala Harris es de pedigrí! De ambos lados de su genética, mamá y papá, resultan ser perfectos representantes de todo lo extraño, anómico, peligroso y definitivamente inútil que existe en Norteamérica.

Afortunadamente ellos, allá en el Norte, seguramente saben lo que hacen. El asunto es que en apenas unos poquitos días de gobierno, pintan clarito hacia donde es que van.  ¡Dios salve a América!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

diecinueve − 16 =