¿Quién puede arrogarse la autoridad para decidir que haya un muerto más?

Santos Luzardo / Venezuela RED Informativa

Lo que crean muchos no es garantía, por ser muchos, de certeza o justicia. ¿Sabe alguien cuánto vale la vida de un ser querido ajeno? El derecho a la vida es el mayor de todos los derechos y el más reconocido y tutelado por las constituciones y leyes de la civilización, quizás porque sin decirlo se considera que la vida no tiene precio.

Quiero hacer ver que mandar a la gente a la calle en estos tiempos de la Venezuela usurpada y subyugada por organizaciones criminales no es justo ni digno. Ese legítimo derecho y certera acción funciona en democracia e incluso cuando no la hay, pero queda una menguada civilidad en quienes dirigen los gobiernos, que no es el caso de Venezuela.

Los usurpadores del poder son criminales y lo han demostrado en muchas de las anteriores manifestaciones del pueblo en la calle, como en el resto de su proceder. ¿Quién no sabe que en las manifestaciones en Venezuela matan, hieren, aprehenden y causan muchos daños y agravios al pueblo? Estos últimos días no fueron la excepción. Por eso la pregunta del título.

¿Alguien sabe del dolor de los familiares de los muertos en esta protesta?

El mundo sabe lo que pasa en Venezuela, no tiene el pueblo que seguir muriendo a manos de criminales acorralados, sentenciados y de salida obligatoria y pronta. La prontitud demanda otra pregunta ¿Quién puede asumir el derecho de decidir hasta cuándo sufre este pueblo hundido en la desesperación?

¿Madaríamos al pueblo a protestar contra los grupos guerrilleros o cárteles de la droga? No es el pueblo quien debe ser actor en esas circunstancias, por el contrario, debe ser protegido por las FFAA y órganos de seguridad ¿Y si no funcionan como es el caso de Venezuela? La respuesta nunca sería mandar al pueblo a que resuelva con sus vidas en protestas.

La Constitución y el Derecho Internacional tienen la solución. Que midan bien los políticos su responsabilidad ante la historia, por cada día que sufre el pueblo esta barbarie, sin asumir la resolución humanitaria y urgente que se requiere.

Antes de referir la solución trataré de desmontar una mentira atroz. La intervención militar, injerencia militar, la guerra, la invasión, los U.S. marines corps marchando a Miraflores y la U.S. Army bombardeando cuanto se les ocurra, todas son expresiones interesadas en producir un efecto en quien la escucha, y en Venezuela nada catastrófico sucederá para ayudarnos como debe ser y tendrá que ser.

¿Qué es el R2P?
Es un compromiso que asumieron los países del mundo en la Cumbre de la ONU del 2005, para proteger a los pueblos sometidos a crímenes de lesa humanidad como muchos que como Venezuela han sufrido tales abusos.

Este compromiso fue ratificado con vehemencia y convicción manifiesta en la Cumbre del 2009. Se produjo motivado a la incapacidad recurrente que demostraron los organismos internacionales frente a estas tragedias. Por eso la ovación del 2009, lo más importante a resaltar es que se autoriza el uso de la fuerza de coalición internacional una vez agotados los medios pacíficos y diplomáticos, como es el caso de Venezuela.

Sepa el pueblo que nuestro TSJ ha solicitado la activación de este mecanismo para salvar a nuestro país. Que también la fracción 16J de la AN lo ha solicitado y no se ha debatido, que muchas organizaciones nacionales e internacionales y muchas personas han solicitado lo propio. No estamos equivocados.

Volviendo a un punto anterior, las operaciones militares de la actualidad son tan avanzadas que muchas no requieren ingreso a territorios ajenos, muchas otras no usan armas siquiera y son operaciones militares como es el caso del Comando Cibernético de los EEUU. Luego, no piense nadie en guerras de películas con sus matanzas y atrocidades. En Venezuela requerimos más acciones policiales que militares propiamente dichas, aunque sean dirigidas por un comando combinado.

Debemos concluir que el gendarme necesario debe ser empleado en nuestro país para proteger al pueblo y eso tampoco significa que se hará sin el consentimiento y coordinación de las autoridades venezolanas.

Las frases prefabricadas como “nuestros problemas los resolvemos nosotros” nunca debe entenderse que lo resolvemos con la sangre del pueblo, pues nuestro principal problema es salvaguardar esa sangre, que no sea derramada y para eso hay mecanismos como el R2P.

Gracias a Dios que no es un delivery, como dicen algunas personas, sino decisiones de alta política y de operaciones de alto nivel técnico militar. Claro, es probable que sea vetado por Rusia y China, pero debe solicitarse para cumplir con ese derecho. Nadie debe temer, indistintamente del nombre que quieran darle para atemorizar al pueblo. La guerra es la que los usurpadores quieren imponernos y esas guerras de comunistas criminales sí son de temer.

Una última acotación. El eje del mal, comandado por rusos y cubanos principalmente, han creado, exprofeso una situación de alta peligrosidad para la seguridad y defensa hemisférica. Tomemos la decisión mientras podamos dirigir y controlar lo que deba hacerse, porque llegará el momento en que otros tomarán la misma decisión, pero sin nuestra participación.

El crimen no se ataca con métodos pacíficos y democráticos y los criminales descubiertos y atrapados solo generan más crimen para protegerse. Dejen al pueblo en paz, si quieren su ayuda garanticen al pueblo la vida y si no pueden garantizarla asuman que este es un caso que se debe resolver con el ejercicio de la política y todo está dicho.

De la Orden de los Caballeros de Fénix.
Santos Luzardo

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: