Realidad

Editorial / Venezuela RED Informativa

Mientras que el senador Marco Rubio se escandaliza por Twitter, DC se llena de vidrios rotos, gente armada, heridos y muertos. Por las “buenas” no salió, al menos en esta vuelta, Donald Trump de la Oficina Oval. El senador cubano-americano horrorizado pide se aplaque la poblada humana frente al Capitolio Federal. “Son cosas de países del Tercer Mundo”, comenta. ¡Bienvenido a la REALIDAD!

Algo parecido hace y suelta Mike Pence. Antepone no se sabe qué formas, a la irrefutable REALIDAD de un fraude electoral de magnitudes bíblicas. Poco le importó la catastrófica sentencia del mismo Trump: “Amañaron la elección y lo hicieron como nunca antes”.

Así las cosas, la reelección de Donald J. Trump para un segundo periodo dependerán de la parte aún brava de un pueblo drogado por un aparato mediático colosal y de unos pocos hombres y mujeres con poder, que todavía no se le han volteado.

Una franja importantísima del espectro político norteamericano, visiblemente ha dado la espalda a Donald Trump. Lo dejan solo, acompañado de millones de electores tracaleados y medio planeta, hoy más que nunca, urgido de sus arrojos, su valentía temeraria y sus desplantes.

Porque, la REALIDAD sea expuesta: buena parte del mundo político de adentro y de afuera de América, se ha arreglado con lo que representa Joe Biden, Kamala Harris y lo más sucio y sórdido del planeta Tierra, para hundirnos en una espantosa era oscura.

Esa buena parte del mundo político trata de que creamos que Donald Trump atraviesa por un episodio de “pataleta psicótica”, derivada de su no aceptación “enferma” por haber perdido las elecciones del 3 de noviembre.

Una importante parte del mundo político-empresarial norteamericano se la está jugando casi que a ganador, desde sus espacios de dominio económico en territorio de la China del Partido Comunista de los Trabajadores, para ponerle la mano a los Estados Unidos de Norteamérica.

Hay tiempos que son de destinos. Hay momentos de quiebre, que parten en dos el hilo de continuidad de la historia humana.

Ayer, hoy y seguramente mañana otra vez se nos mostrarán esos hitos de inflexión entre un posible mundo mejor y el oscuro ascenso del mal.

¡Dios bendiga a América y Dios nos proteja a todos!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

4 + 10 =