Señor Presidente Castillo

Pablo Medina / Venezuela RED Informativa

Sr. Presidente:
Pedro Castillo
Presidente de la República del Perú

Excelentísimo Sr. Pedro Castillo

Reciba un cordial saludo.

La Resistencia venezolana pareciera ser la única fuerza de nuestro país que expresa su preocupación por su discurso y accionar xenofóbico y amenazante en torno al pueblo venezolano que reside en Perú, como si este se tratase de un enemigo del pueblo peruano.

Sr. Presidente, nadie sale corriendo de su propio país con solo lo que tiene puesto para pedir cobijo a otro ni por razones deportivas, ni por afición a los maltratos. Al venezolano le ha tocado escapar de Venezuela, empujado por otros venezolanos desalmados que, actuando como bandas de crimen organizado mundial y envalentonados y apoyados desde el alto gobierno, se han dedicado por más de dos décadas a la extinción de las libertades civiles, al robo del patrimonio personal y familiar de la gente común y corriente, así como al secuestro de todas sus libertades públicas.

Ello ha generado un deslave, una diáspora de magnitudes bíblicas nunca antes vista en Suramérica. Todo el subcontinente ha sido impactado por nuestra desbandada como nación. Todos aquellos que nos hemos visto obligados a dejar Venezuela hemos saltado al vacío de la inmigración precipitada, mirando como nuestro barco-país se hunde en manos de criminales tanto de adentro como de afuera.

Por eso, le podemos asegurar, Sr. Presidente, que no hemos huido de nuestras miserias para estropearles o arruinarles, ni mucho menos arrebatarles los puestos de trabajos, ni la comida, ni el cobijo a otros pueblos. Muy por el contrario, el venezolano, víctima de su tragedia nacional, solo desea aportar su cultura, sus saberes, sus habilidades y sus conocimientos doquiera que lleguemos, ganándonos el pan para nosotros y para nuestros hijos, de la manera más digna y honrada que se pueda.

Presidente, nos produce una tremenda preocupación el contenido y el tono constante de su discurso incendiario en contra de los venezolanos que viven en su país. Es demasiado parecido a aquellos otros utilizados por el nazismo de los años 30 y 40 en Alemania, que terminaron con la aniquilación de millones de inocentes.

Ni con hogueras, ni con piras de enceres abandonados a las carreras por unos desdichados es posible borrar de la historia común de nuestras naciones la participación en sangre y esfuerzo de cientos y cientos de patas en el suelo que acompañaron a Simón Bolívar, cuando regamos con nuestra sangre los campos de batalla de su país para liberar al pueblo de Perú del imperio español.

O cuando, mucho más reciente aun, la generosidad natural del venezolano tendió sus manos y acogió, a lo largo de décadas seguidas, a los miles de peruanos que también escaparon de Perú en los peores momentos de su historia contemporánea.

Ojalá y le lleguen nuestras líneas, Presidente. Ojalá las minorías exaltadas, xenofóbicas y violentas abandonen las cacerías de inocentes.

En mucho también dependerá del discurso y del contenido que aporten sus líderes. Le pedimos Presidente que modere el suyo. Entendemos que usted es un educador, ejerza el oficio. Ya no está en campaña electoral. No tiene necesidad alguna de arengar con la violencia para pescar al votante acomplejado. Es usted el presidente de un gran país: ¡demuéstrelo!

Por el bien mismo de la humanidad y del sentido de la solidaridad bien entendida que nos hace a todos tan parecidos en nuestra América Latina.

Atentamente,
Pablo Medina Carrasco
Presidente de la Junta Patriótica de Venezuela
+1(786) 470-9231
pablommedinacarrasco@gmail.

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