Sin darme cuenta tiemblo

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa

El nudo en la garganta, al inicio del Puente para llegar a Maracaibo, como en la gaita, ahora se siente desde el emblemático lugar, porque desde allí se avizora la profunda depresión económica, que paradójicamente muestra en ruinas a un estado, cuyo subsuelo tiene millonarias probadas de reserva de “oro negro”.

Sin duda, con esta realidad de hoy casi que todo el que atraviesa el Rafael Urdaneta, “sin darse cuenta tiembla y sin querer está llorando”.

Mucho coraje es necesario para no decaer por el abandono y la desidia, que es lo que exhibe Maracaibo, que casi retrata a efectos de la realidad y no de ficción literaria, la novela “Casas Muertas” de Miguel Otero Silva.

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