Sopa

Editorial / Venezuela RED Informativa

La percepción/país que sobre el “asunto” Venezuela existe en el Mundo, varía fuertemente.

Los gobiernos de la América Latina, por ejemplo, ven este lío de acuerdo al color de la corbata electoral que lleven puesta.

Si pertenecen a la derecha tímida, avergonzada y en vías de extinción, “esto” es un desastre. Es la expresión de librito de un Estado que explotó por la más odiosa corrupción, y que terminó como una MAFIOCRACIA.

Una barbaridad en donde apenas quedó una población flotando en un territorio sin control. Pues la ecuación que conforma al Estado Moderno se perdió, con toda arrechera, entre los dedos del difunto y sus bandas de maleantes que le “heredaron”.

Pero no pasan del discurso y de las eternas propuestas electorales de siempre. Si acaso, amenazan a sus votantes con el fuego eterno que significaría convertir a su país en otra Venezuela, si no votan por ellos.

En cambio, si los personajes de los gobiernos de nuestro continente tienen su denominación de origen en el Foro de San Pablo, la “cosa” cambia. Para ellos “esto” es un ejemplo a seguir. Una experiencia de la postmodernidad de lo que debe ser en el futuro una democracia inclusiva, participativa, y bla, bla, bla.

Un “tercer camino” lo expresan los grandes polos de poder del Hemisferio que se “ocupan” de nuestro caso. De esa manera, Estados Unidos enmantilla a sus migrantes venezolanos con un TPS. Los colombianos, instruidos para seguir las señas, les conceden una amnistía migratoria a los venezolanos que están en su territorio. Y, tras ellos dos, Dominicana se apiada de los miles de buhoneros que compiten deslealmente con su mano de obra altamente cualificada en la venta de chucherías en medio de las calles, protegiendo a los venezolanos con una cobertura migratoria especial.

Total, cada vez son más los gobiernos que montan su propia SOPA para alimentar a los muchos venezolanos que estorban en esos países, por su condición de ilegales.

Y eso es bueno, ¡muy bueno! ¡Y mil gracias!

Lo peligroso es que ningún gobierno de país alguno hasta ahora, está realmente montado en ayudarnos a ponerles el cascabel a las ratas. Porque estas ratas, acá, en Venezuela, son quienes tienen viviendo a más de 30 millones de seres humanos escondidos y apaleados, como si fuésemos gatos asustados.

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