¡Suertudos!

Editorial / Venezuela RED Informativa

El encanto entre los grandes medios internacionales e influencers… y la Colombia del presidente Duque se rompió. La crisis de calle que azota a ese país en estos días trituró las buenas relaciones que por años existieron entre ellos y ese gobierno “tan querido…”.

Hoy medio planeta se pronuncia sobre lo que pasa en Colombia. El bajo y el alto mundo, como si todos sus gobernantes formasen parte de la Legión de María, piden respeto a los derechos humanos. Libertad de expresión. Que los raros y los fenómenos del nuevo circo mundial de géneros se “expresen” como quieran, aún cuando sus consignas nunca pasen, como acaba de ocurrir en su multitudinaria “macha” de Bogotá, del “Vivan las Putas”.

Total, ¡al presidente Duque le están dando hasta con el tobo!

“Ingenuamente” pensó que aplicando el freno, la gente se calmaría. No contó con la rabia/pandemia. El tremendo desempleo y la violencia que ha remontado las estadísticas en ese país.

Sin embargo, es bueno decirlo, la reforma fiscal que propuso era feroz. Y, como siempre en esta parte del “mundo libre”, ponía a pagar los platos rotos y las facturas pendientes de un país semiparalizado, tanto por la pandemia como por la violencia no resuelta, al pueblo raso. ¡A los pendejos acostumbrados!

Con el argumento acostumbrado: cuidar y proteger al capital que es, en definitiva, el que genera el empleo y la riqueza nacional. Y eso no está fácil de explicarlo. Porque en Colombia las asimetrías sociales crecen, no disminuyen. Cada vez hay más pobres, y siempre están los mismos ricos.

Un magnífico caldo de cultivo para la protesta colectiva, las rabias y la violencia callejera “Made in Latinoamérica”. Con todo y los malvados de siempre, haciendo lo que pueden para astillar al árbol caído.

Por cierto, qué pena que durante los sangrientos enfrentamientos del año 14 en Venezuela, cuando masacraban a nuestros muchachos en plena calle y a la vista de todos, las cosas fueron diferentes en cuanto al “cuidado” de la protesta y de quienes protestaban.

En ese tiempo de sangre y horror de la Venezuela muchas veces pisoteada, la ONU, con la impecable diligencia con que se mueve hoy en Colombia en acompañar a los manifestantes en contra del gobierno de Iván Duque, ni siquiera se asomó por nuestro país. No hay duda: ¡En dictadura se gobierna mejor! ¡Hay SUERTUDOS, vale!

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