Todo tiene su tiempo bajo el sol

Santos Luzardo / Venezuela RED Informativa

Hoy es un día para celebrar, aunque sin triunfalismos. Hay tantos aforismos que se refieren a tan trascendental suceso de hoy que debe llenar de esperanzas a la tan sufrida Venezuela.

Dijo Víctor Hugo: “Ningún capullo se abre antes de su tiempo”. Del acervo popular: “A cada cochino le llega su sábado” y otros tantos que corroboran que se cumplirá en su tiempo lo que corresponde en justicia para un país atropellado sin piedad.

La visita del Presidente Trump al estado de Florida y a su Comando Sur, corresponde a la necesidad de enterarse personalmente de las novedades que ya conocía en cuanto a las operaciones de la Fuerza de Tarea de ese Comando en áreas del Pacífico y del Mar Caribe, que por lo demás han sido muy positivas en todas las misiones que le fueron asignadas.

Esta es una de las operaciones finales de toda una estrategia sistemática y continuada para acabar con los crímenes de la tiranía en Venezuela y aunque esto es bastante conocido la noticia ahora es la coherencia y el avance de las operaciones.

El presidente Trump corroboró con conformidad todo lo realizado y giró instrucciones, buena parte de las cuales hizo públicas. Lo verdaderamente importante y factible fue destacar la coherencia y el avance en las acciones. El tiempo es una variable que solo produce desasosiego y frustración en quienes se enfocan en él, indistintamente de que sea por la imperiosa necesidad que nos agobia.

Un grupo de venezolanos muy destacados, civiles y militares, le hicieron llegar una carta a Trump, cuyo más importante aspecto fue también la coherencia una vez más y el reconocimiento y agradecimiento por todo lo logrado.

Avance y coherencia constituyen la más conspicua relación en la noble estrategia seguida paso a paso y por eso debemos sentir gran satisfacción.

Como saben, empezaron a “enfermarse” altos criminales de la tiranía y esa es su estrategia en las postrimerías de una agonía anunciada.

Todos debemos cultivar la fe y esperanza en que el mal está llegando a su fin, luego de tan difíciles años de oprobio y destrucción.

Debemos entender que la tiranía es un perverso factor intrínseco de los desalmados que se encuentran pululando hasta en las pequeñas comunidades, acechando a su presa cual bestias protegidas por la oscuridad de la noche. Son de todo género y condición social, pero todos en busca del provecho en perjuicio ajeno.

El venezolano deberá volver a los principios fundamentales de la moral, de las luces, de la virtud como práctica para la felicidad y la justicia como reina de las virtudes republicanas.

Tendremos una República de derecho y solidez institucional, donde se proscriban los tiranos donde se encuentren.

El tiempo nos ofrece la sonrisa de la luz y la libertad, créanlo.

De la Orden de los Caballeros de Fenix

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