Todopoderoso

Editorial / Venezuela RED Informativa

Hoy, el TODOPODEROSO estado venezolano que regalaba potes de leche en polvo con la cara de Claudio Fermín, es solo un vago recuerdo.

Era el mismo estado TODOPODEROSO que compró una potente flotilla de aviones de combate norteamericanos F16, dentro del objetivo hemisférico de compartir con Washington responsabilidades en la defensa de la región.

También fue el estado TODOPODEROSO que construyó la mayor red eléctrica, la más densa y de más profundo alcance, de vías terrestres asfaltadas y de irrigación de toda la América Latina.

El asunto es que hoy por hoy, tras veinte y muchísimos años en manos de estas sabandijas, todo el inventario/país es ya una chancleta remendada. Venezuela, ahora, no es otra cosa que la chatarra de lo que una vez fue.

Y en unos extremos tan demenciales, que el parasito de Pérez-Canel no pierde oportunidad alguna para arrepentirse de todos estos años de “sociedad” con lo que él llama el “gobierno” de Caracas. ¡Total que la porquería del siglo XXI ha rayado a la exitosa revolución cubana!

Estos proxenetas de La Habana, después de explotar hasta llevar a la ruina a nuestro país, intentan ahora lavarse la cara ante el público estúpido que aplaude como focas a todas las excentricidades y torpezas de la desafortunada administración Biden/Harris en América.

Nada más que para “quedar bien”. Muriéndose Raúl, hacen un ejercicio/teatrino de “renovación” y de autocrítica al mejor estilo chino, con el fin de afectar los centros de apoyo del Proyecto de la Maquila cubana, tanto en USA como en Europa. Es decir, buscan recuperar simpatías. Aquellas que perdieron o se congelaron durante los cuatros años de la Era Trump. Escondiendo, como el gato, sus inmundicias en cualquier rincón de Venezuela.

Lo inimaginable es que todo este desastre de naturaleza bíblica que ha padecido Venezuela y los venezolanos fue buscado, solicitado y pedido por individuos mil veces malditos, que también eran y son venezolanos. Porque nadie nos invadió. Ningún país nos sometió por las armas. No descerrajaron ni un solo tiro para poner sus sucias manos a uno de los territorios más ricos del planeta.

Un hombre y su camarilla de hampones se conectaron libremente con los peores y más sucios individuos y países del bajo mundo para llevarnos a “esto”.

Quiera el TODOPODEROSO que todos ellos reciban castigo por el mal que han ocasionado a tantos. ¡Quiera el TODOPODEROSO que algún día salgamos de “esto” y de “estos”!

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