Tootsie

Editorial / Venezuela RED Informativa

En ausencia de Donald Trump, en la toma de posesión de Joe Biden resultó “buena” Jennifer López. Ella y un nutrido grupo de la izquierda “progre” de la industria del entretenimiento norteamericana acompañaron a Biden en su juramentación como el segundo presidente católico de América y a la señora Harris como la primera mujer vicepresidenta de ese país.

Vimos un anticipo de lo que será la nueva administración: ¡cine y opereta! Las luces de Hollywood colorearon los rostros de Joe Biden y de Kamala Harris, así como la de los próximos funcionarios de más alto rango que esperan su ratificación por el Congreso.

El Partido Demócrata del siglo XXI llegó a la Casa Blanca montado en un circo de “rarezas”.

El nuevo gobierno norteamericano se muestra como el Arca Sagrada de los Excluidos de la América oculta. Afroamericanos, latinos, hindúes y transexuales son enseñados con orgullo y vendidos por su valor de ser “distintos”, como si el nuevo gobierno fuera a funcionar como una feria ambulante de fenómenos. ¡Patético!

TOOTSIE es apenas la primera rareza de este montaje. Hombre transformado en vieja fea, se parece más a un personaje sobreactuado de la Radio Rochela que a una “cosa seria”, dentro de la más alta estructura de poder del Mundo. El presidente Biden pareciera disfrutar más con las “formas” que con los contenidos.

Por cierto, el carromato de esta especie de “disfuncionales al poder”, contrasta con el regalo del fin de la administración de Donald J Trump: amnistía migratoria a los venezolanos que, hasta el 20 de enero, estaban en condiciones ilegales en ese país, con todo y permiso de trabajo por 18 meses.

¡Para que sigan hablando pendejadas! Todo apunta a que esta administración será tan “extraña” y “profunda”, como la que presidió Barack Obama antes de la Era Trump. Entre las nuevas curiosidades que parece traer, es que se inicia con la repitencia sostenida que menciona una y otra vez a la gestión del presidente número 46, como la presidencia “BIDEN/HARRIS”.

Por vez primera el apellido del vicepresidente de ese país, hace dúo indeleble con el primer mandatario en ejercicio. Los VPs allá siempre habían estado a la sombra y dos pasos por debajo de los “jefes”… Nunca estaban en funciones alternativas. ¡Qué particular!

Lo cierto es que todo indica que entre las “novedades” y entre los “personajes” de esta maroma que recién se estrena, existen enormes dudas y tremendos nubarrones sobre la legitimidad de los resultados electorales de la contienda del 3 de noviembre.

América entra en un “singular” periodo de profundas ambigüedades, inconsistencias y lugares comunes, ambiguo, muy confuso, con muchas mentiras y explicaciones que nunca se darán.

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