¡Tranquilos! ¡No se enrollen! ¡Todos lo sabemos!

Mascaritas / Venezuela RED Informativa

Un bojote bien grandote de venezolanos que están dando tumbos en la América de Mr. Trump, no son ni próceres ni héroes. Ni tampoco son perseguidos políticos. Ni mucho menos el régimen ha puesto precio por sus cabezas, motivo por el cual tuvieron que huir a la carrera de Adentro.

La gran mayoría de ellos salieron sin disfraz alguno por Maiquetía. Con el pasaporte bien selladito. Y seguramente también bien desplumados por nuestras fuerzas armadas de “cooperación”, a las cuales les “colaboraron” en moneda extranjera… Tampoco dejaron cuentas por “pagar” en el SEBIN. Ni con el Sr. Maikel Moreno. Ni con el mismísimo Capitán Cabello. ¡Dejémonos de cuentos chinos!

¡Eso sí! Casi todos marcharon con ganas y arrechera por las calles de sus ciudades y pueblos, en muchos de los “encuentros sensacionales” montados en las diferentes temporadas, por las diferentes compañías teatrales del Circo de Pulgas MUD. La gran mayoría honradamente se creyó que con su presencia en las avenidas. Haciendo bulto e insultando a los tiranos, el gobierno renunciaría al poder. Se creyeron que por las buenas. Al mejor estilo Puerto Rico, estos delincuentes que tienen secuestrado a nuestro país, se irían en santa paz. Como si la “cosa” fuera igual a lo que vivieron los boricuas. ¡Por favor!

Sin embargo, aun cuando son poquísimos los venezolanos que realmente requieren protección y cuidados especiales del Gobierno Norteamericano, porque en ello les va la vida… Todos, Afuera y Adentro, somos víctimas de la porquería del siglo XXI por igual. Todos, Adentro y Afuera, en América y en el resto del Mundo, somos víctimas de genocidio continuado, llevado a cabo por una MAFIOCRACIA que está extinguiendo a cuenta gotas a toda nuestra nación. ¡Y eso sí que NO es ningún cuento chino!

Lo cual no quiere decir ni muchos menos que la Administración Trump, conceda un manto especial de cuidados y protección a todos los venezolanos que entren a USA, porque sí. El Estatus de Protección Temporal otorgado por el Gobierno Norteamericano a la gente de a pie o TPS, es una designación especial que les da la Secretaría de Seguridad Nacional a determinados países. Solo a aquellos que ellos consideran están bajo enormes presiones humanitarias.

Los países que reciben la designación de TPS normalmente atraviesan por condiciones peligrosas, que podrían impedir al ciudadano de esa nación volver sano y salvo a su hogar.

En la actualidad el Departamento de Ciudadanía e Inmigración de los hermanos del Norte, tiene una acotada lista de países que “derivan” el Estatus de Protección Temporal. Privilegio que permite permanecer y trabajar en América. Sin que ello implique, NI mucho menos, la antesala a la preciada Residencia con todo y la “Green Card”.

Por cierto. La gran mayoría de ciudadanos cubiertos por el TPS, provienen de zonas donde las fuerzas armadas norteamericanas han tenido presencia militar o humanitaria en el pasado reciente. Saca tu tú cuenta… Por eso solo en el discurso simple y fofo para Pajuos de Carla Angola, Alberto Federico y la tribu de “comunicadores” a pago de la CITGO, la aprobación de TPS en la Cámara de Representantes del Congreso Norteamericano para “cubrir” a Venezuela y a los venezolanos, podía “pasar” en el Senado de mayoría Republicana, por obra y gracia del Espíritu Santo.

Ellos sabían, aun cuando como siempre sobre vendieron la “verdad”, que, si de chiripa hubiese sido aprobado por la Cámara Alta del Congreso de los EE.UU., el mismísimo Donald J. Trump lo habría vetado, al llegar para su “ejecútese” a sus manos, en la Oficina Oval.

Los Demócratas del Siglo XXI, en desesperada campaña por deshacerse del Empresario Neoyorquino por los próximos cuatro años, insisten en jugar al “Buen Vecino”, con la propuesta legislativa del TPS que “ampare” a los venezolanos. Conociendo perfectamente el resultado final del “trabajo”: ¡humo! Tras 8 años de extenderle su mano amiga el presidente Obama a la HAMPOCRACIA venezolana, siguen sin ser confiables en sus “buenas intenciones” para con el pueblo raso de nuestro país.

La disputa por la presidencia en USA, tiene un importante frente de batalla en la tierra del voto latino. Por cierto, más radical incluso que el afroamericano. Pero sumamente “sensible” al tema migratorio. Bandera de política doméstica del presidente Trump. Con todo y muro…
Para el presidente Trump, Venezuela debe tener un “trato especial”. Confío que sea lo que imagino… ¡Ojalá!

Y, de concederle el TPS a la diáspora venezolana que funciona en gris en América, ni pendejo Mr. Trump que no sea él en persona, quien la otorgue. Según el Senador Marco Rubio, no habrá deportación de venezolanos. Porque no hay vuelos directos. Aun cuando sabemos que ya a más de uno, le ha tocado embarcarse en compañía de funcionarios del Departamento de Inmigración y Fronteras de las USA, con rumbo a cualquier parte.

La pelea electoral en ese país se lleva a cabo en muchos rincones. El Partido Demócrata del Siglo XXI mantiene el propósito irrenunciable de seducir a los votantes hispanos. Los Republicanos, con todo y sus Águilas, busca soluciones completas y totales, que hagan soportables las relaciones con sus vecinos. Mientras que América crece y crece nuevamente.

En el medio, la opinión general del norteamericano común y corriente, participante del voto o no, es que “acá” en este rincón del Mundo, NO pasa nada. Y tiene sentido y lógica absoluta.

Si tú a ratos solo escuchas a un Juan Guaidó con las pazjuatadas del “Vamos Bien” y los “Suecos dirán cuando es se puede decir lo que está ocurriendo en Barbados” Venezuela, como crisis. Venezuela como problema hemisférico. Venezuela como desbordamiento humano, NO EXISTE. No hay ningún asomo de duda: ¡Esta gente acá de la Franquicia MUD, SÍ que sabe de política, ¡vale! ¿Verdad?

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