¡Triunfar, triunfar!

Santos Luzardo / Venezuela RED Informativa

El entonces coronel Joaquín Mosquera visita a El Libertador en Pativilca, preocupado por la inminente derrota del Ejército Patriota y le pregunta: “¿Qué piensa usted hacer ahora mi general?”.

Qué parangón nos hace nuestra historia heroica con el presente. ¿Quién era Su Excelencia, el General Bolívar?

El hombre más poderoso de América y quizás del mundo. Sin embargo, en ese momento estaba devastado, débil y con fiebre como hoy Venezuela.

Responde:”¡Triunfar, Triunfar!”.

Los desmoralizados soldados, con esa fuerza que imprime El Libertador, remontan las adversidades y en agosto y diciembre de ese año 1824, con las victorias de Junín y Ayacucho, consolidan la libertad de Perú y América.

Sin mezquindad, hoy reconozco en el Presidente Trump una gran similitud con lo referido ut supra, tanto por la adversidad de las situaciones como por la personalidad de estos dos grandes líderes. Pero lo mejor es que frente a una pregunta similar Trump ya dio la respuesta de El Libertador.

Entonces, la adversidad en buena parte se debía a la traición e ineptitud de los políticos y muchos militares. Hoy es exactamente lo mismo, por lo que resumiré cuál es la adversidad de ahora respecto a Venezuela.

Los criminales de nuevo toman todo el poder del Estado que tenían de facto, con un simulacro de legalidad, con sus consecuencias lógicas: avanzar en la consolidación y aseguramiento del poder para sus fines perversos, para lo cual habrá más invasión beligerante extranjera, más persecución y tiranía contra quienes les resulte de interés político, más deterioro de infraestructuras y servicios, más inseguridad y conflictos callejeros, más estanflación, más acuerdos tras bastidores entre esa miserable clase de los llamados políticos, más desgano de la comunidad internacional frente a la tragedia venezolana, más crímenes organizados como tráficos ilícitos, más delitos de los previstos en el Estatuto de Roma y un largo y conmovedor etcétera.

Por ineptitud y traición se perdieron momentos estelares para la libertad.

¿Qué haremos? ¡Luchar, Luchar! Salgamos de la desmoralización, no veremos a Biden y Harrys en la Casa Blanca, ni Obama, la Clinton, Soros, Gates y su NOM dominar el mundo, ni seremos esclavos de los chinos.

La preocupación del referido año 1825 era porque veían todo perdido, pero no contaban con la fuerza de Bolívar, como ahora no cuentan con la fuerza de la verdad, de Trump, sus patriotas y un gran pueblo apoyándolo.

EE.UU. se salvará y con ellos nuestra sufrida Venezuela, los cómodos y temerosos mandatarios del mundo se irán sumando del lado correcto de la tercera guerra mundial, de la que ya vemos su escalada e inminentes batallas.

Aunque quizás el mal está muy bien organizado y con mucho poder, aunque usen los recursos de Venezuela para sus fines, aunque nos vengan días muy duros, debemos luchar, debemos aclarar la conciencia de quiénes son los culpables del mal y ¡Triunfar, Triunfar!

Es menester la conciencia como la mejor arma en los tiempos de la lucha por la libertad.

De la Orden de los Caballeros de Fénix

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