Un país libre

Editorial / Venezuela RED Informativa

Julio Borges y sus rufianes se ponen creativos. Están en un momento “genial”. Están en “esos” días. Él y sus compinches se declaran “oposición bipartidista”, para llevar a cabo un ejercicio de jalada de bolas integral sobre los dos grandes pedazos de la política doméstica que dominan a América. Mientras la Resistencia pone a circular un documento muy duro, dirigido al Secretario General de las Nacionales Unidas. Solo para no perder la costumbre…

Así, el poderoso movimiento de la Resistencia dentro y fuera del país, busca moverle la silla al Jefe Máximo de la ONU. En un tono de “te lo digo para que no digas luego que nunca te lo dije”, se hace una fuerte advertencia al mundo, sobre los terribles efectos que están ocasionando en lo interno y en lo externo, el desmantelamiento del extinto estado en Venezuela.

Exponiendo con lujo de detalles el desarrollo del teatro de guerra que tenemos montado en nuestro Alto Apure, se repite lo que muchos ya hemos dicho, y que no se debe dejar de repetir. Pueblos enteros han sido empujados por la violencia armada hacia Colombia. Combates durísimos, protagonizados por bandas dedicadas al negocio de las drogas parecen ser interminables.

Las NARCOFUERZAS armadas bolivarianas, actuando como parte en disputa por el control del Corredor de Producción y Distribución de Estupefacientes más importante del Hemisferio Occidental, se enfrentan a disidentes del ELN y de las FARC colombiana, tradicionalmente “dueñas” de la operación; hoy en disputa. Y, mientras todo eso pasa, entre destrozos, heridos y muertes, se están convirtiendo en desplazados a miles de seres humanos, así como se están volviendo humo millones de dólares en pérdidas patrimoniales.

Eso se sabe. Y nadie esta haciendo nada.

La Resistencia no está jugando a los carritos. La oposición, en cambio, juega en el tablero que le paguen, y en el juego que les salga. Y, siempre caen parados y con las manos abiertas, mientras Venezuela se desangra y se chamusca en el profundo Sur de nuestro territorio.

Por ahora ambas partes, Resistencia y oposición, no parecen ser “reconciliables”. La oposición ve a Venezuela como el paraíso haitiano para hacer negocios, a cuenta de mostrar y “vender” la miseria de nuestra gente. La Resistencia, definitivamente, anda en otra: hacer de Venezuela nuevamente UN PAÍS LIBRE.

¡Son dos cosas muy distintas!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

diecinueve − 2 =