Un país

Editorial / Venezuela RED Informativa

En el primer debate presidencial de la carrera electoral para noviembre en Estados Unidos, Donald Trump limpió el piso con Joe Biden.

Toda una vida de enfrentamientos de verdad verdad, agresividad y petulancia dirigida al logro para construir una enorme fortuna en el mundo real hizo imposible que Biden mantuviera el hilo de lo que decía. Éste perdió el enfoque de su discurso, mientras Trump lo golpeaba con las mismas interrupciones y fanfarronadas que hicieron de él un multimillonario en los negocios.

Donald Trump embiste como un toro a todo lo que se le ponga en frente. Sin tanta máscara. Sin tantas formas.

Donald Trump forma parte de esta nueva raza de políticos que comienza a poblar al mundo. Aquellos que pueden mostrar logros y aciertos observables, por encima de las pazguatadas de los hombres de estado tradicionales, que con dificultad pueden amarrarse los cordones de sus propios zapatos.

Cada vez son menos los personajes públicos que como único patrimonio político solo pueden mostrar palabras bonitas e ideas poco realizables. Aquellos que dicen tener todas las soluciones a todos los problemas que existen. Pero que de los discursos y de los planes no pasan.

El mundo post peste china será aún más complicado que el que dejamos atrás. Y una nueva raza de hombres y mujeres tendrán que surgir después de las llamas y de la devastación también en Venezuela.

Porque acá tampoco hay espacio para la retórica o para la poesía desde el estado. Las mafias que componen la porquería del XXI, junto con sus compinches de la oposición enchufada, ha dejado a nuestro país en la más rotunda ruina material, moral e institucional.

Un nuevo país, con un nuevo liderazgo, tendrá que levantarse desde el fango. Con vitalidad. Con objetivos claros. Con escrúpulos calculados, pero con las formas apropiadas para abordar la realidad tremenda en que han dejado “esto” los facinerosos que se han ensañado en contra de Venezuela por más de 20 años.

En Venezuela debemos hacer lo que tenemos que hacer. Y todos sabemos qué es lo que nos toca hacer a cada quien. Esta generación de venezolanos tiene la obligación histórica de ser mucho mejor que la anterior. Porque la tarea es rehacer UN PAÍS.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × 3 =