Velocidad

Editorial / Méjico Today

La orden presidencial del señor Maduro hace temblar al NARCOGOBIERNO de Caracas: “Todo el sistema de salud que controlan los cubanos tiene que estar 100% operativo, en tiempo récord”.

Tras más de 20 años de haber iniciado la conquista las fuerzas cubanas de ocupación sobre Venezuela, nos enteramos que aún existen las porquerías aquellas de Barrio Adentro. ¡Increíble!

Aparte de tener que convivir con nuestros secuestradores “administrando” los registros civiles, la ONIDEX y las docenas de cámaras clandestinas de horror y de tortura que ellos también “atienden”, nuevamente se nos invita a que nos reacostumbremos a verlos vestidos como “chicheros”.

Todo indica que las cadenas de distribución de una posible “campaña” de vacunación pasará por las manos de ellos. Individuos expertos en nada. Camilleros o simples sanitaristas, en el mejor de los casos, que han venido cuenteando por años a los grupos más idiotas de nuestro país: los “médicos” cubanos son una gran mentira continental.

Por cierto. No debe ser “casual” que hayan sido a estos mamarrachos a quienes primero se les comenzó a vacunar en Venezuela.

Tristemente Cuba y Venezuela son ya la misma basura. El Chulo y la Puta, arreglados desde el “alto” gobierno. Como una sola “cosa”. Todo aquello que una vez soñó que ocurriría el malhechor de Hugo Chávez. Por eso, no debe resultar nada extraño, entonces, que ya esté montada alguna triangulación de buen negocio desde La Habana para traer las vacunas en contra de la peste china a Venezuela.

El temor, el encierro y la desesperación de millones de venezolanos por recuperar algo de normalidad en sus vidas haría parecer la “oferta” de servicios sanitarios del gobierno bolivariano como todo un regalo. Y por ahí suenan los tiros. Tanta preocupación y tanto cariño de estos maleantes no es normal. Estos facinerosos nunca dan puntada sin dedal.

Lo que también pareciera un hecho es que le ganaron en VELOCIDAD a Guaidó y su pandilla en el mismo propósito. ¡Ay qué pena!

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