Venezuela enfrenta al covid-19 sin agua, sin comida y llena de basura

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa


En medio de una pandemia que exige higiene, lavado de manos y buena alimentación, el venezolano, no sólo debe enfrentar dificultades, para nutrirse y elevar sus niveles de defensa, tiene además que vivir en un ambiente contaminado por desechos, que no son recogidos a tiempo por el aseo y que terminan siendo alternativa, para que los desamparados que viven en la calles, encuentren su alimento.

La acumulación de desechos de plástico y cartón, restos de comida y escombros amontonados en diferentes zonas de distintas ciudades, son incinerados y el humo desprendido de esa quema, es altamente contaminante y tóxico, para las vías respiratorias, lo cual arriesga la vulnerabilidad al contagio del covid-19.

El agua, tan necesaria para lavarse las manos, en ocasión de la pandemia, es un serviciointermitente en todo el país y en muchos casos inexistente.

En lo referido al aseo,existe una crisis en la que la falta de contenedores y de barrido mecánico, mantiene calles y vías, en todo el país, muy lejos del aseo y la limpieza.

Las cuadrillas del servicio pasan por las rutas, pero no hacen una limpieza exhaustiva, que permita la efectiva recolección de desechosen función de la salud de las familias venezolanas, que por el contario, están viviendo expuestas a enfermedades, en momentos en que existe un problema de salud pública mundial.

Una investigación realizada recientemente por la organización Aula Abierta: “Emergencia de la energía eléctrica, agua y saneamiento y gestión de residuos sólidos en Venezuela”, diagnosticó que la problemática de la recolección de basura, tiene características muy similares en los distintos estados de Venezuela.

En las regiones de oriente, occidente, centro y Los Andes, el 41.2% de los encuestados dijo que “en su sector casi nunca pasa el camión recolector”.

La crisis de aseo se ha complicado, a propósito de la cuarentena, pues las restricciones de salidahan enlentecido la tarea de los trabajadores del área, afectados al mismo tiempo por la escasez de gasolina, requerida para los camiones recolectores.

En diversos estados, la falta de repuestos mantiene inoperativas las máquinas compactadoras, mientras tanto los desechos se acumulan en cada calle y en cada esquina.

En las entidades con altos niveles de producción industrial, los desechos se multiplican y provocan grandes toneladas de basura, que se esparcen sin control por calles y avenidas.La basura se acumula diariamente contraviniendo las medidas de salubridad e higiene, imprescindibles para enfrentar la pandemia.

En las avenidas y autopistas, se ven las cuadrillas de barrido manual, recuperando los desechos sin guantes y sin palas. Usan cartones y sábanas para apalancar los montones de basura, tampoco los recolectores de las compactadoras, tienen palas ni cepillos, para levantar las bolsas de las aceras.

Por citar algunos casos, en el estado Lara, el servicio de aseo urbano es un lujo por el quese paga endólares, segúnha denunciado Fedecámarasde esa entidad.

Sólo el 39.9% de los habitantes del estado Bolívar, disponen del servicio.Supraguayanaque es la empresa recolectora de desechos, trabaja al 60% de su capacidad debido a la escasez de combustible.

Esta empresa cubre aproximadamente la recolección de 400 toneladas de basura, de las 700 que genera la ciudad.El resto de los desechos queda en las calles, a merced de los indigentes que buscan alimentos.

En distintos municipios del estado Yaracuy, las unidades de servicio y la flota de compactadoras están deterioradas, lo que impide la recolección de desechos y se revierte en malos olores, colocando a los habitantes de la región en una situación de insalubridad.

En el fronterizo estado Táchira, unas 500 toneladas de desechos se quedan represadas en el área metropolitana de San Cristóbal. En enero de este año, se produjo el cierre extendido del vertedero, debido a varios incendios cuyo humo excesivo impactó el ambiente.

En Falcón,el servicio de aseo urbano es intermitente y en la Costa Oriental no existe. Se repite, como en otras entidades, la ausencia de repuestos como causa que mantiene inoperativas las unidades compactadoras y los camiones requeridos para el servicio.

En la zona oriental, en virtud de que priva la quema de basura,el reporte de los usuarios, por afecciones respiratorias son constantes en las comunidades, toda vez que la basura por sí sola, o la quema de desechos es portadora y propagadora de enfermedades bronquiales.

El ejemplo que Caracas da

El transporte recolector de basura, del que en medio del caos, están pendientes tantos vecinos para botar sus desechos, como familias muy pobres para mitigar su hambre, es tan anhelado como el servicio de agua, el cual también en la capital, brilla por su ausencia y en los sectores privilegiados el servicio es intermitente.

Según el Observatorio de servicios Públicos, en febrero de este año, el 73% de la superficie de la gran Caracas estaba cubierta de basura.

Según voceros autorizados sólo al 27,8% de los venezolanos, le prestan el servicio de aseo, en su localidad una vez por semana.

El 46,1% traslada su basura a un vertedero cercano y 21,9% lo deja en plena vía pública. Los datos son reflejo de una encuesta aplicada en 10 ciudades del país.

Los desperdicios pasan demasiado tiempo expuestos en las calles y avenidas, lo que promueve la proliferación de moscas, gusanos y ratas.No obstante, el trabajo de la limpieza se hace visible “por donde pasa la novia”.

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