¿Y si pertenecemos al TIAR qué?

Santos Luzardo / Venezuela RED Informativa

Nada. Esa debería ser suficiente respuesta para la pregunta, pero ofreceré algunas reflexiones.

El Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) se ha invocado varias veces en otros países y nunca se ha puesto en práctica, porque fundamentalmente las instituciones jurídicas internacionales solo obedecen al interés de los poderosos. Siempre ha sido el gran parapeto para aparentar, para viajar y disfrutar los personeros de los servicios diplomáticos y, claro, para justificar acciones determinadas cuando el interés lo mande.

Pero no es el TIAR, es todo ese obnubilado mundo del Derecho Internacional y sus instituciones. Habrá defensores y detractores y yo los invito a juzgar por los resultados, y cuando ha habido acciones vean quién ha estado detrás y por qué.

EE.UU. es la salvación para Venezuela, indistintamente de que no le guste a mucha gente por diversas razones. Esto genera matrices de opinión a favor y en contra, porque de inmediato se emplean los medios como arma para tal fin, pero eso cambia la percepción y creencia en la población, pero no la realidad.

Por otro lado, seguir creyendo en métodos pacíficos para sacar a quienes no pueden salir por supervivencia física, política, jurídica y económica, y que además el odio y el miedo los posee como una hipnosis, es falaz, pero lo peor es el tiempo que le lleva a la oposición entenderlo y aceptarlo y decir como auto confesión “ahora sí se les cayó la careta” o “ahora sí está demostrado que necesitamos ayuda militar”. Y mientras ellos se dan cuenta o lo entienden, ¿cuántos muertos más se han llorado?, ¿cuántos heridos y presos y cuánto dolor y desesperanza?

La revolución avanza a paso de vencedores. Eso no tiene que corresponder a nada bueno por si alguien lo cree, tiene que ver con lo que esa gente quiere, que incluye muertos para persuadir a la población y presos y tortura, etc. Ahora toman los aeropuertos privados y es, créanlo o no, para evitar fugas de ambos bandos y para sus fines, que no especificaré por obvio.

Los diputados serán apresados, pues constituye un antojo, porque no hay honor en eso y es una forma de defensa mediante el ataque. Verán que por esa arbitrariedad no vendrán los US Marine Corps.

EE.UU. ha comprometido su palabra equivocadamente por ser innecesario, pero tendrán que actuar afortunadamente para nosotros con el TIAR o sin él. Ya se ha dicho mucho sobre la diversidad de las operaciones militares en nuestros tiempos, tampoco lo repetiré.

Luego, aplaudo la resolución de reingresar al TIAR, pues quizás ahora se presente el último de los presupuestos señalados ut supra: ser la excusa para actuar, aunque existe el R2P, la OTAN, la Doctrina Roldós y ninguna se ha aplicado a pesar de muchas peticiones. De todas maneras, lo importante sería acordar con EE.UU. acciones combinadas y sobre todo que entiendan y acepten que no se trata de salvarnos, sino de protegerse ellos mismos, porque es verdad y lo saben, eso abarataría nuestros costos y compromisos. En fin, ya hay que desarrollar las acciones de ayuda. El pueblo, como bien lo ha gritado al mundo, ya no aguanta más y más del 90% está de acuerdo con esa tan cuestionada ayuda militar. Claro, entiendo que la voz del pueblo es la voz de Dios cuando se alinea con los intereses políticos, pero tengan piedad de este pueblo y de ustedes mismos, porque el oscurantismo y la sombra de la muerte hace rato se cierne sobre el inocente y engañado pueblo de Venezuela.

“Dudar es perdernos”. ¿No bastan 20 años de ignominia, no sienten la esclavitud, no saben del saqueo? Ahora entérense de nuevas víctimas que aún estaban creyendo en diálogos o conspiraciones incipientes.

De la Orden de los Caballeros de Fénix.
Santos Luzardo

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: